“Somos cuatro organizaciones agrarias, pero lo razonable sería que fuéramos dos”

ASAJA se presenta a las elecciones a Cámaras Agrarias del 11 de febrero. ¿A quién se vota? ¿Quién compone la candidatura o candidaturas?
Las cuatro elecciones que hemos tenido desde las primeras en 1997 eran a Cámaras Agrarias, con lo que se elegía los órganos de gobierno de esa Cámara Agraria. Era una forma de medir la representatividad de las Organizaciones Agrarias del sector. Pero ahora son específicamente para medir la representatividad. Ha cambiado el sistema en este proceso electoral, siguiendo la Ley Agraria de Castilla y León. Ya no se vota a una candidatura, sino a las siglas, en este caso de las 3 OPAs que nos presentamos en León, que iremos en la misma papeleta: UCCL, Alianza UPA-COAG y ASAJA. El agricultor o ganadero deberá marcar una cruz una de las tres opciones. Luego, en función de los resultados, se elegirá el Pleno de la Cámara Agraria que servirá para seguir gestionando su patrimonio, con la sede social en la Plaza de San Marcos.
¿Con cuántos asociados cuenta ASAJA en León?
Tenemos 2.500 socios al día en el pago de cuotas. En realidad son 2.500 explotaciones, lo digo porque en alguna explotación figuran el marido y la mujer, y algunas son sociedades con 3, 4 ó 5 agricultores. En Castilla y León creo que tenemos 17.000 más o menos. León, junto con Palencia, somos los que más socios aportamos en la Comunidad. Desde que empezamos en 1985, por ASAJA han pasado ya más de 6.000 agricultores. La mayor parte ya se han jubilado.
En las elecciones de hace cinco años ASAJA obtuvo el 49,95% de los votos, UPA-COAG el 34,4% y UCCL el 15,6%. De las cuatro elecciones celebradas anteriormente en la provincia, ASAJA obtuvo una mayoría simple y en las otras tres mayoría absoluta. ¿Se marcan superar ese techo de votos?
Al 50% no hemos llegado nunca por la Ley D’hondt. Teníamos 13 de 25 representantes en la Cámara Agraria. Ahora, para nosotros es sacar más del 50%, porque creemos que tenemos el apoyo de más de la mitad de los agricultores de la provincia o que los demás no tienen tantos como nosotros. Queremos que eso se demuestre en las urnas. Estamos haciendo el esfuerzo para sacar un buen resultado. Si nuestros socios no se quedan en casa y los simpatizantes, que los tenemos, nos siguen apoyando… Tenemos buena base social. Aunque nuestros socios tampoco están obligados a votarnos.
La participación de votantes en las anteriores elecciones fue del 65,7%. ¿Temen que haya más abstención el 11-F?
En un proceso electoral y en los tiempos que corren, conseguir un 65% de la gente del campo que tiene que salir de casa y en muchos casos desplazarse, creo que está muy bien, aunque nos gustaría que fuera mayor. Trabajamos para que nadie se quede en casa. Si la Junta de Castilla y León nos diese más facilidades, sin duda lo superaríamos. Piensa que nos han suprimido 35 mesas electorales con respecto a hace cinco años, de 169 nos las reducen a 134. Eso juega en contra de la participación. Y también hemos denunciado que en este censo faltan más de mil personas, que la vez anterior estaban y que deberían estar, muchos de ellos socios nuestros.
¿La Junta de Castilla y León es la única responsable?
Toda. Tanto de elaborar los censos como de resolver los recursos y reclamaciones. Se ha burlado el espíritu de la Ley Agraria a través del decreto de la convocatoria de las elecciones y de las órdenes que las regula.
¿Por qué los hombres y las mujeres del campo leonés deberían votar a su organización?
Sobre los grandes temas creo que todos vamos a coincidir, pero sobre las soluciones que plantean unos y que plantea ASAJA hay diferencias y matices importantes. No todos somos iguales ni tenemos la misma trayectoria, ni para lo bueno ni para lo malo. Nuestra organización decidió hace muchos años trabajar exclusivamente en el ámbito profesional sin inmiscuirse en cuestiones políticas. En otras organizaciones, sus dirigentes llevan toda la vida participando en cargos de responsabilidad política, con acuerdos con partidos políticos. Esa es ya una gran diferencia. Quien vote a ASAJA está votando a una organización independiente desde el punto de vista político y también desde el económico. Nosotros generamos nuestros propios ingresos, sin más fuente de financiación, excepto alguna ayuda pública que es conocida. Defendemos un modelo de agricultura empresarial, basado en la explotación familiar y potenciamos el asociacionismo bajo cualquier forma jurídica. El agricultor es bueno que se asocie para producir, nos da igual que sea bajo cooperativa, sociedad civil o una sociedad limitada. Lo importante es que el agricultor o la sociedad esté formada por agricultores profesionales, que vivan de la agricultura. No cerramos la puerta a nadie. Damos servicio a todos, pero tenemos prioridades hacia los profesionales activos, en contraposición a otros modelos como pueden ser los agricultores o ganaderos jubilados.
¿Sigue habiendo cazasubvenciones?
Eso es la Junta con sus inspecciones la que se supone que debería evitar que ocurran estos fraudes con las ayudas públicas. Desde luego, bajo nuestro paraguas no podemos amparar ningún sistema basado en el fraude. Las ayudas son un complemento a las rentas y muy necesarias en un momento como este, con unos mercados tan globalizados y difíciles. Estas ayudas, poco o mucho, protegen en años como este pasado climatológicamente catastrófico.
Además de las organizaciones agrarias, la misma Consejería de Agricultura y Ganadería está obligada a realizar campaña institucional para promover el voto en estas elecciones. ¿Confían en que se haga algo o que se haga bien?
Pues la Junta ha enviado las tarjetas censales a la inmensa mayoría de los agricultores y ganaderos el viernes 26 de enero, cuando la votación anticipada se había abierto el lunes 22, y sólo dura ese voto dos semanas, hasta el día 5. Quiere decir que los que han votado esa primera semana ha sido porque las organizaciones les hemos informado. Entendemos que es una actuación escasa la de la Junta, sólo enviar la tarjeta censal, que no incentiva lo suficiente el voto. Debería haber una campaña institucional más activa y efectiva. La consejera dice que esta es una votación histórica. Pues igual sí que pasará a la historia, pero por hacer las cosas peor que sus predecesores en el cargo. Para nosotros es histórica porque nos va a costar mucho más dinero, pues como no se rige por la Ley Electoral, antes teníamos ciertas compensaciones, como las Autonómicas o Locales, que ahora no tenemos. Desde el primer al último euro que nos gastemos va a cargo de las propias organizaciones.
Sus críticas hacia las declaraciones y las decisiones de la consejera, Milagros Marcos, son constantes desde ASAJA. ¿Recuerda algo positivo que haya dicho o hecho últimamente?
No recuerdo nada. Habrá gestión ordinaria de la Junta que igual no se ha hecho mal. Por ejemplo, las ayudas de la PAC las estamos cobrando con cierta puntualidad, pero es que es lo que tiene que ser, no un mérito. De un político lo que se espera es que tome decisiones políticas que cambien para bien la vida de los ciudadanos. A nosotros no nos consta ninguna decisión exitosa de esta Consejería que haya beneficiado a agricultores y ganaderos en la tercera legislatura que está ya casi acabando. Sin embargo, todos los días en todos los medios de comunicación vende algún logro, que es humo, pero encima es que vende los logros de los demás cuando los hay. Nos es muy difícil tener una interlocución seria para hablar de los problemas del campo.
¿Queda algún margen para la negociación con la Administración y con la industria?
Es una labor difícil y de mucho desgaste. No todo el mundo la aguanta. Es difícil vivir en la oposición permanente. Nuestros asociados nos exigen que pidamos siempre más, como es lógico, y solemos tener las puertas siempre cerradas. Nosotros no podemos vender ningún éxito, pues cuando se consigue algo quien lo vende es el político. De ahí viene el desgaste. Yo eso lo aprendí hace ya muchos años, que el que se esfuerce en vender los logros pierde tiempo y dinero. Pero nuestros socios deben saber que sin nuestra labor permanente las cosas irían peor. Pues soy de los que creo que las cosas siempre pueden ir a peor.
¿Con independencia del resultado de estas elecciones cree posible una verdadera unidad de acción en el futuro inmediato en los temas importantes con el resto de organizaciones?
Ponernos de acuerdo con el resto de organizaciones significa que ante grandes cuestiones mantengamos unos criterios homogéneos ante la Administración o ante la industria agroalimentaria. Temas como la reforma de la PAC o el medio ambiente o el desarrollo rural en general, todos tenemos que hacer un esfuerzo para ponernos de acuerdo. Por lo general nos estamos poniendo de acuerdo.
¿Hay suficientes organizaciones agrarias en esta provincia?
En Castilla y León hay cuatro, aunque dos cada cinco años concurren juntas, que bajo Alianza son COAG y UPA, aunque cada una sigue manteniendo su propia sede física. Cuatro me parece excesivo. Tampoco lo deseable es que hubiera una, por lo del pensamiento único y no caer en la vagancia y el conformismo. Lo razonable es que hubiera dos. ¿Quién debería dar los pasos para que donde hay cuatro queden dos? Si tenemos en cuenta que ASAJA es el fruto de la fusión de tres organizaciones a finales de los años 80, que muchos agricultores no lo conocen, pues de tres pasamos a ser una, cuando los demás eran una que era la COAG que se han ido desmembrando y ahora son tres: COAG, UPA y UCCL. Si hay que trabajar por la unidad tendrían que unirse los que antes se dividieron. Nosotros ya hicimos los deberes en su día en favor de la unidad. Repito, según mi punto de vista el escenario razonable sería de dos organizaciones.
Algún contrincante sindical aboga por que desaparezcan las cámaras agrarias. ¿Tienen competencias reales? ¿Tiene sentido mantenerlas?
En algunas provincias han desaparecido porque las han arruinado. La Junta las ha liquidado. Si en León la mantenemos es porque quienes la hemos gestionado en los últimos 20 años hemos seguido dado unos servicios mínimos con muy poquitos recursos. Se mantiene íntegro su patrimonio con dinero en su cuenta corriente. Nadie nos puede afear esta gestión. La hemos mantenido. Lo que hay no perjudica ni estorba a nadie. Si nosotros ganamos estas elecciones y tenemos mayoría en el Pleno de la Cámara Agraria garantizamos que en los próximos cinco años seguirá siendo la casa para los agricultores para lo que haga falta y su patrimonio seguirá intacto. Si la Junta tiene intención de liquidarla, como ha hecho en otras provincias, y de quedarse con sus activos, que sepa que ASAJA no está dispuesta a regalar nada a la consejera.
¿Y las Juntas Agropecuarias?
Las Locales tienen una gestión privada a través de una asociación en la que están integradas todas las Juntas Agropecuarias, menos una. Son 80. Esa asociación ocupa una parte de la sede Cámara Agraria pagando religiosamente una renta. Esta asociación también gestiona la Lonja de Precios, por eso recibe alguna ayuda de la Diputación por realizar esta labor.

 

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