En la provincia de León, a diferencia de lo que ocurre en el resto de la autonomía, es muy habitual que en las familias agricultoras ambos cónyuges coticen a la Seguridad Social como autónomos del campo. Esto sí que es un buen reconocimiento a la labor de la mujer en la agricultura, y no otras medidas políticas más pensadas para quedar bien que para resolver problemas. Pues bien, cuando ahora la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León ha convocado elecciones para medir la representatividad de las organizaciones profesionales agrarias, nos hemos encontrado con que se ha excluido del censo a cientos de estas mujeres que, casadas en régimen de gananciales y cotizando a la Seguridad Social, son tan dueñas de la explotación como el marido, pero la titularidad la representa éste último. Una mujer, la todo poderosa consejera de Agricultura y portavoz del Gobierno de Herrera, es la que le ha quitado la voz en las urnas a cientos de mujeres que no podrán decidir en asunto tan importante como la representación del campo, mujeres por otra parte que ya votaron en las elecciones que para este mismo fin se celebraron en 1997, y en 2002, y en 2007 y en las últimas de 2012. Así las cosas, este proceso electoral del día 11de febrero se decidirá entre hombres, entre los más machos del campo, porque las mujeres, a los ojos de la Junta, ese día deben de quedarse en su casa, como se quedaban nuestras abuelas, haciendo “sus labores”, y al ser domingo, quizás también “asistiendo a misa”. Lástima que esto de votar no levante más pasiones, porque el tema es de la suficiente gravedad como para que las mujeres del campo estuvieran hoy con las pancartas a las puertas de la consejería haciendo que a su responsable se le cayera la cara de vergüenza. Porque vergüenza debe de dar ser mujer y, a la más mínima ocasión de poder firmar resoluciones en el boletín oficial, legislar contra la igualdad de género. Y permítanme que insista: se trata de la consejera Portavoz del Gobierno de Castilla y León, y un referente del Partido Popular.
*Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 12 de enero de 2018
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