Desde ASAJA Valladolid, y ante las opiniones, de carácter delictivo, vertidas en diferentes redes sociales por el fallecimiento de un menor de Edad en un accidente de caza, ocurrido el pasado fin de semana. Mostramos nuestra más absoluta repulsa frente a dichas manifestaciones, insistimos de carácter delictivo, a la vez que damos nuestro más sentido pésame a la familia del menor fallecido.

Tales manifestaciones deslegitiman, como abanderado de cualquier tipo de derecho, a quien las vierte. Puesto que con ellas además de demostrar una inhumanidad fuera de todo orden, intentan avalar “una pretendida defensa” de los derechos de los animales a través del aplauso a la pérdida de una vida humana. En este caso concreto, traspasando todos los límites; tanto éticos, como jurídicos y pisoteando el interés superior y prevalente de un menor que debe de primar sobre cualquier forma de también “pretendida” libertad de expresión.

ASAJA Valladolid entiende, que solo desde la más absoluta INDIGENCIA CULTURAL, se puede por parte de estos sectores criminalizar la caza, una práctica tan antigua como el hombre.

Solo desde ese analfabetismo se puede desconocer que, para muchas sociedades, la caza sigue constituyendo la piedra angular de su subsistencia y que monterías como las del pasado fin de semana, auspiciadas y autorizadas por las Administraciones competentes, tienen como principal finalidad el restablecimiento del equilibrio medioambiental. Equilibrio que se vería gravemente comprometido, con una proliferación incontrolada de las especies, perjudicando así a los ecosistemas, a la sanidad vegetal y animal, la economía del sector agrícola y ganadero.

Para ASAJA Valladolid no le es ajeno que prácticas como la caza y la pesca, además de lo expuesto, contribuyen a la sostenibilidad del medio rural y a un mayor cuidado del medio ambiente. Como tampoco le es ajeno el profundo respeto que se le tiene a la naturaleza por la comunidad cazadora, en muy buena parte integrada por hombres y mujeres del campo.

Resultando absolutamente desconcertante y falto de coherencia, que buena parte de los deslegitimados que criminalizan tanto a la caza, como a los cazadores, lo hagan mientras visten zapatos, cinturones y bolsos de piel curtida, menospreciando mientras tanto el valor de una vida humana.

Es por ello que, ASAJA Valladolid, reitera su profundo rechazo a este tipo de comentarios de carácter delictivo, mostrando su apoyo a la comunidad cazadora y sobre todo manifestando su más sentido pésame a la familia del menor fallecido.

Juan Ramón Alonso García.

Presidente de ASAJA VALLADOLID.

Descárgate la carta: Editorial de Juan Ramón Alonso