El consejo de ministros aprobó el pasado 4 de febrero un real decreto por el que se modifica la norma de calidad relativa a la miel, para incorporar a la legislación nacional las modificaciones de la directiva de la Unión Europea, impulsadas durante la Presidencia española en el segundo semestre de 2023. Uno de los objetivos de la nueva norma del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación es mejorar la información proporcionada al consumidor sobre el origen de la miel. Así, se establece para las mezclas la obligación de indicar en el campo visual principal de la etiqueta el porcentaje de cada uno de los países de origen.
España fue pionera en la Unión Europea en la clarificación del etiquetado de origen de la miel, al establecer desde 2020 la indicación obligatoria en el etiquetado de la lista de los países de origen donde la miel y sus mezclas se han recolectado. Con la modificación de la directiva europea, se logró además que se especifique también la proporción de cada país de origen.
Al incorporarse esta modificación a la legislación nacional, se busca proteger y aumentar la competitividad de las mieles de origen español y reforzar el mercado nacional, al dotarlo de más transparencia e información, y posicionar los productos frente a las mieles importadas.
La norma garantiza que el producto que llega al consumidor no se ha desprovisto de las sustancias o ingredientes naturales que le confieren sus propiedades características y cumple con los criterios de composición, calidad y pureza que establece la normativa.
MIEL PARA USO INDUSTRIAL. Con esta modificación se elimina la variedad miel filtrada y se establece que, si se ha retirado una parte importante del polen, se considere miel para uso industrial, que no podrá comercializarse directamente al consumidor final.
El polen es un componente clave de la miel y proporciona un vínculo con su origen botánico, por lo que se persigue garantizar a los consumidores un producto con la máxima calidad, así como mayor transparencia sobre su origen y características.
En cualquier caso, para ASAJA-Palencia, los cambios normativos deben ir acompañados de una eficaz labor de control sobre el cumplimiento, de manera que se dé certeza al consumidor sobre el producto que adquiere, y se defienda la calidad de la miel auténtica nacional. Asimismo, la importación masiva de miel, sin exigir las mismas condiciones que se requieren a los productos españoles y de la Unión Europea, constituye otro caso más de la retieradamente denunciada competencia desleal de producciones agroganaderas procedentes de fuera del espacio comunitario.
SECTOR IMPORTANTE EN ESPAÑA. El sector apícola posee mucha importancia en España, como revelan sus principales indicadores económicos. Con un censo de más de 2,8 millones de colmenas entre los dos sistemas productivos, estante y trashumante, la producción final en 2023 se aproximó a las 27 500 toneladas.
Según los datos del Ministerio de Agricultura, España cuenta con unas 37 000 explotaciones, de las que alrededor del 17 % son profesionales (más de 150 colmenas), lo que supone el nivel de profesionalización del sector apícola más alto de la Unión Europea. De hecho, el 80 % de la producción procede de la apicultura profesional. En Castilla y León hay unas setecientas explotaciones profesionales.
El sector apícola desempeña también una importante función social y de vertebración del territorio en el medio rural, así como medioambiental, por su contribución a la polinización de las distintas especies vegetales./


