ASAJA-Castilla y León ha celebrado este miércoles, 3 de septiembre, en su nueva sede reunión de su junta directiva, centrada en los problemas que atraviesa el sector agroganadero de nuestra comunidad, con las medidas de apoyo a los afectados por la grave oleada de incendios como asunto más urgente. Asimismo, se ha abordado otros problemas a los que se enfrentan nuestros profesionales como la baja rentabilidad de los cultivos cerealistas y la amenaza de reforma de la Política Agrícola Común a partir de 2028, sin olvidar las consecuencias en los mercados de los acuerdos comerciales de la Unión Europea. La directiva de ASAJA-CyL, que aprobó celebrar el XI Congreso Regional el viernes 26 de septiembre en Ávila, articulará en los próximos meses una activa respuesta unánime y reivindicativa ante estos problemas complejos y críticos.

El problema más urgente estos días son las consecuencias de los incendios, porque están paralizando la actividad y la vida de los ganaderos y agricultores, así como de sus familias en los núcleos afectados.
Los responsables de ASAJA han repasado la situación en las provincias, con especial detenimiento en los territorios más dañados.
Se ha valorado la puesta en marcha de medidas por parte de la Junta de Castilla y León, así como la participación activa de las organizaciones agrarias en el proceso, que aún está abierto, puesto que los frentes son muchos, como la ausencia de agricultores y ganaderos profesionales en las listas de afectados publicadas hasta ahora.
DESDE EL PRIMER DÍA. Como corresponde a la principal organización profesional agraria de la comunidad, ASAJA-Castilla y León trabaja desde el primer día, y seguirá trabajando, para que el sector cuente con todas las ayudas y los apoyos posibles para poder remontar tras este golpe que ha borrado del mapa el paisaje agroganadero en miles de hectáreas.
Por otra parte, la directiva ha acordado reclamar al Gobierno de España que cumpla su compromiso, expresado en los acuerdos del Consejo de Ministros, de poner en marcha subvenciones por daños en producciones agrícolas, ganaderas y forestales, ayudas por ahora sin concretar. Para ASAJA, es fundamental que las promesas de las administraciones se lleven a término, y no caigan en el olvido, como por desgracia ha ocurrido otras veces en el pasado.
SEMENTERA INMINENTE. Además de los incendios, se ha analizado la situación del sector cerealista, que atraviesa una crisis de rentabilidad sin precedentes, sin que los bajos precios que precedieron a la recolección de 2025 hayan remontado a día de hoy.
Este hecho multiplica el temor y la precaución de los profesionales a la hora de afrontar la nueva sementera, que está a la vuelta de la esquina, porque los costes de producción siguen disparados y, a estos precios, ni unos rendimientos por encima de la media, como ha sucedido esta pasada campaña, son sinónimo de rentabilidad.
PRESIÓN ANTE LA FUTURA PAC. En tercer lugar, los responsables de ASAJA a nivel regional y de las nueve provincias han estudiado posibles medidas de presión ante el rumbo que plantea la PAC del periodo 2028-2034, cuyas medidas afectarán ya a los agricultores y ganaderos en un par de años.
Todo apunta a que la PAC sufrirá un descalabro presupuestario fatal para los intereses de nuestro modelo profesional, el predominante en Castilla y León, con medidas como
- el recorte de fondos (especialmente lesivo si tenemos en cuenta la inflación, ya que podría rondar el 50 % teniendo en cuenta ese factor),
- la limitación regresiva de las ayudas directas, lo que desincentiva la productividad, y
- la inclusión en un fondo por país, que obliga a competir entre territorios y dinamita ese adjetivo «común» de este eje de la política europea, etcétera.
ACUERDOS COMERCIALES. La falta de rentabilidad —especialmente del cereal, tan importante en el campo de Castilla y León—, estas amenazas de la nueva PAC y las consecuencias de las medidas de comercio internacional de la UE con naciones extracomunitarias (importaciones desde Ucrania, nuevo acuerdo arancelario con Estados Unidos, el inminente con Mercosur…) plantean un horizonte oscuro, que debilita nuestro sector agroganadero.
ASAJA-Castilla y León responderá con firmeza, en los despachos y en la calle, ante este contexto complicado y conflictivo; y exigirá compensaciones porque el sector agroganadero está siendo utilizado, una vez más, como moneda de cambio para los logros en otros ámbitos políticos, lo que perjudica de forma severa a nuestros profesionales del campo, y especialmente en nuestra comunidad./


