ASAJA ha analizado la grave situación actual del campo en Palencia y en el resto de Castilla y León después de varias semanas de intensas precipitaciones.

Aunque el agua es fundamental para la agricultura y la ganadería, la acumulación registrada en este periodo está generando diversos problemas en las explotaciones.

Las lluvias copiosas de las últimas semanas, pese a contribuir a la recarga de acuíferos, pantanos y pastos, están teniendo un impacto negativo en la actividad agrícola.

Tierras inundadas en La Serna. Foto de Cristina Jiménez.

ABONADO DIFÍCIL EN HERBÁCEOS. Por un lado, en cultivos herbáceos se arrastraba ya una sementera complicada, con terrenos que no se pudieron trabajar debidamente en los meses de atrás. Entre las complicaciones por la humedad y la carestía del abono, muchos agricultores habían confiado a realizar en enero un único aporte de fertilizante a las tierras, lo que ha sido imposible. En la mayoría de las parcelas donde ha nacido el cereal no se puede entrar, ni aplicar tratamientos.

MAÍZ, REMOLACHA Y PATATAS SIN RECOGER. Hay que añadir que todavía quedan por recoger en la región bastantes fincas de maíz, remolacha e incluso patata en algunas zonas, y es difícil que estas humedades no hayan perjudicado las producciones.

Además, este retraso en la recolección está impidiendo preparar esas tierras para las siembras de primavera.