ASAJA de Castilla y León solicita a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) que ajuste al alza las dotaciones de regadío inicialmente previstas para esta campaña agrícola, puesto que las sucesivas y tempranas olas de calor exigen una mayor aportación a los cultivos de regadío para que puedan avanzar con normalidad y no se registren mermas productivas.

La solicitud se realiza teniendo en cuenta que los propios datos de la CHD apuntan que con los embalses por encima del 76% de agua almacenada, no hay problema de recursos hídricos para afrontar un incremento del riego.

Hay que recordar que la CHD autorizó 5.000 m3/ha para el sistema Carrión y 6.000 m3/ha para el Pisuerga en la campaña de riego 2026.

AUTORIZACIÓN URGENTE

ASAJA advierte que este incremento en las dotaciones, que gestionan las comunidades de regantes, requiere de la autorización previa de la CHD y debe realizarse con urgencia, para que los agricultores puedan afrontar la campaña con la seguridad de que contarán con recursos hídricos hasta el final del ciclo.

Las circunstancias climáticas de la actual campaña son muy complicadas y dejan obsoletas las previsiones iniciales realizadas en el pasado mes de abril, cuando comenzó oficialmente la campaña de riego en la Cuenca del Duero.

De partida, en la misma nascencia de las producciones de regadío fue necesario contar con agua, para superar un mes de mayo extremadamente seco y caluroso, en junio hubo ola de calor y comenzamos julio con otra más, en momentos críticos para que cultivos de ciclo más largo, como el maíz, la remolacha o los forrajes, avancen correctamente. Por todo ello, es preciso aumentar la dotación inicialmente prevista de agua por hectárea.

En estos momentos, y tal como confirma la propia Confederación, los embalses de la cuenca del Duero (CHD) están ahora al 76,8% de su capacidad, casi 3 puntos porcentuales por encima de la media de la década (74%), por lo que se considera que la campaña de riego está garantizada.

Concretando más, en Palencia, los embalses del sistema Carrión (Camporredondo y Compuerto) están al 71,1% y los del sistema Pisuerga (Ruesga, La Requejada y Aguilar de Campoo) al 76,3%.

ASAJA considera que el objetivo en este momento y con estos recursos disponibles es dotar de modo suficiente al regadío para que se garantice el objetivo de buenas producciones, más en un momento muy complicado de rentabilidad en las explotaciones, en el que cualquier merma de rendimientos implicaría graves pérdidas para la agricultura de regadío, que exige mayores inversiones.