Las organizaciones agrarias palentinas ASAJA y COAG nos movilizaremos conjuntamente el 28 de octubre bajo el lema “Producimos tu comida, merecemos vivir de nuestro trabajo» y llevaremos nuestros tractores hasta el Ministerio de Agricultura.
Reclamamos medidas inmediatas ante el encarecimiento de los costes, la falta de rentabilidad y las amenazas que se ciernen sobre el futuro de las explotaciones.
ASAJA y COAG hacemos un llamamiento a todo el sector para que se sume a la tractorada. Es el momento de dejar claro, de forma contundente, que el campo necesita soluciones para poder seguir produciendo y viviendo de su trabajo.
La protesta partirá de la Plaza de la Independencia y se dirigirá hacia el Ministerio de Agricultura, en Atocha. Además, varias columnas de tractores accederán a la capital de España por diferentes vías para sumarse a la movilización, en la que participarán tanto agricultores y ganaderos a pie como con sus vehículos.

El sector agrario no puede más. Producir cuesta cada día más y los precios que reciben agricultores y ganaderos no permiten, en muchos casos, cubrir los gastos. Llenar el depósito del tractor, comprar fertilizantes, alimentar al ganado o pagar la factura eléctrica supone un esfuerzo cada vez mayor. Mientras tanto, las soluciones no llegan o se quedan cortas. Los agricultores alertan de la desmotivación del sector y de la continua reducción de la superficie cerealista regional, que no ha parado, porque las previsiones de siembra de esta campaña son muy malas.
COAG y ASAJA denunciamos que los agricultores y ganaderos se enfrentan a una situación de falta de rentabilidad que amenaza la continuidad de las explotaciones. La mala cosecha de este año, unida a los elevados costes de producción, ha ocasionado pérdidas superiores a los 300 millones de euros en Castilla y León.
A las puertas de la sementera 2026-2027, la situación sigue agravándose. Los fertilizantes alcanzan los 600 euros por tonelada y el gasóleo agrícola se sitúa entre 1,60 y 1,70 euros por litro. Sembrar una hectárea de secano puede costar entre 900 y 1.000 euros, mientras que, con un precio medio del cereal de 220 euros por tonelada, serían necesarios unos 4.500 kilos por hectárea para cubrir gastos, algo imposible en la mayoría de las explotaciones. También destacar que parecida situación sufre el regadío, puesto que aunque las producciones sean mayores, también lo son los costes.
Los convocantes reclamamos al Gobierno un plan de choque urgente para compensar los costes de producción, una PAC con presupuesto suficiente y dirigida a los agricultores profesionales, una ley de la cadena alimentaria que impida vender por debajo de los costes de producción y acuerdos comerciales que exijan a las importaciones las mismas normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal que cumplen los productores europeos. También exigimos reducir la burocracia.
Además, recordamos a la Junta de Castilla y León que sigue pendiente la prometida aportación de fondos propios que hasta ahora no ha cumplido, ya que no hay una partida específica para paliar la crisis del campo, pese a las promesas realizadas. Son los 150 millones de euros reclamados por las OPAs desde verano.
Dar de comer a todos tiene que darnos para vivir dignamente, y hoy esa posibilidad está cada vez más comprometida para miles y miles de explotaciones. Producimos alimentos, la necesidad más básica de todas, pero también sostenemos una parte importante de la actividad económica de nuestros pueblos. Sin embargo, los costes no dejan de aumentar —la guerra de Irán los ha vuelto a disparar, apenas tres años después de la crisis por la guerra en Ucrania de 2022 —, y nuestros precios muchas veces no compensan los gastos, las exigencias se multiplican y las decisiones políticas amenazan con agravar todavía más una situación que lleva años deteriorándose.
No queremos privilegios ni vivir de ayudas. Queremos condiciones justas para producir, rentabilidad para nuestras explotaciones y un futuro para nuestra profesión.

ESTAS SON NUESTRAS REIVINDICACIONES
Nuestras reivindicaciones las planteamos aquí y ahora, cuando falta apenas un mes para las elecciones generales. Que nadie nos diga que ya es tarde o que este Gobierno no puede hacer nada y que tenemos que esperar al siguiente. Los problemas del campo no se aparcan cuando los políticos van de elecciones. Las soluciones urgentes no pueden esperar y este Gobierno ha demostrado que sabe actuar por la vía de urgencia cuando quiere. El campo también es urgente.
El Gobierno sigue teniendo capacidad para actuar, incluso con las Cortes disueltas. ¿Es que no es urgente aliviar el coste del gasóleo, de los fertilizantes y de los demás medios de producción? ¿Es que no es urgente evitar que sigan cerrando explotaciones porque producir se ha vuelto demasiado caro? Las ayudas actuales vencen el 31 de diciembre, justo cuando se estará formando el nuevo Gobierno. Su prórroga no puede esperar. Si hay voluntad política, hay cosas que se pueden hacer desde ahora, y exigimos que se hagan.
Sabemos que otras decisiones, como la futura PAC o las condiciones de los acuerdos comerciales, requieren negociaciones y compromisos a más largo plazo. Pero eso tampoco puede servir de excusa para arrinconarlas.
Estamos aquí para que todos los partidos políticos lo tengan claro: gobierne quien gobierne después del 29 de noviembre, vamos a seguir poniendo estas reivindicaciones encima de la mesa. No vamos a conformarnos con promesas electorales que después se olvidan. Exigiremos compromisos concretos, plazos y resultados. Y seguiremos reclamándolos con firmeza, ante los despachos y en la calle, hasta conseguir respuestas. Porque no estamos aquí para pedir favores a ningún Gobierno. Estamos aquí para defender nuestro trabajo, nuestras explotaciones y nuestro futuro.
¡DAR DE COMER TIENE QUE DAR PARA VIVIR! ¡POR UN CAMPO CON FUTURO: SOLUCIONES YA!
REIVINDICACIONES
La convocatoria se articula en torno a cinco reivindicaciones comunes:
La primera es un plan de choque frente a los costes de producción, con la implantación inmediata de un gasóleo profesional agrario. ASAJA y COAG reclamamos una fiscalidad reducida y estable, con bonificaciones aplicadas directamente al repostar. No basta con encadenar ayudas temporales que llegan tarde y apenas compensan las subidas. El campo necesita una solución permanente y, mientras se pone en marcha, medidas extraordinarias suficientes para afrontar los sobrecostes del combustible y del resto de medios de producción. De lo contrario, sectores como el cerealista quedarán arruinados y en riesgo de desaparecer.
En segundo lugar, las organizaciones reclaman una PAC fuerte que proteja la renta de agricultores y ganaderos. Ante la incertidumbre sobre la futura Política Agraria Común, rechazamos cualquier recorte del presupuesto agrario y exigen una PAC verdaderamente común, con financiación suficiente y sus dos pilares diferenciados.
El tercer punto son precios justos y una Ley de la Cadena Alimentaria que se cumpla. No es aceptable que agricultores y ganaderos sigamos siendo el eslabón más débil de una cadena en la que sus costes aumentan sin que puedan trasladarlos a los precios que perciben.
En cuarto lugar, las organizaciones dicen no a la competencia desleal de los acuerdos comerciales. Los productos europeos no podemos competir con importaciones que no cumplen las mismas exigencias. Por eso reiteramos el rechazo al acuerdo UE-Mercosur en las condiciones actuales y al acuerdo con Marruecos, y reclaman reciprocidad normativa y controles efectivos en frontera.
El quinto punto es menos papeles y menos normas. Agricultores y ganaderos queremos poder trabajar en sus explotaciones en lugar de dedicar cada vez más tiempo a trámites, registros y obligaciones administrativas.


