ASAJA denuncia que, pese a la buena cosecha de este año, los agricultores siguen perdiendo dinero y afrontan la próxima sementera con incertidumbre y desánimo. Nuestra organización ha participado en la reunión sectorial convocada este martes, 8 de julio, por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) para analizar la situación de los llamados cultivos COP (cereales, oleaginosas y proteaginosas). Para ASAJA, el encuentro ha servido para constatar una vez más la desconexión entre los datos macroeconómicos del Ministerio y la realidad que viven los agricultores españoles en el campo.
ASAJA ha reconocido la validez general de las cifras de producción presentadas —que apuntan a una producción nacional estimada de 23,3 millones de toneladas, incluido el maíz—, pero ha puesto el foco en lo verdaderamente preocupante: la falta de rentabilidad, incluso en un año con tan buenos rendimientos.
Después de varias campañas catastróficas, hemos tenido por fin una cosecha aceptable. Sin embargo, la mayoría de los agricultores seguimos perdiendo dinero, según ha denunciado ASAJA en su intervención.
Si la media nacional se sitúa en 3750 kilos por hectárea y el precio ronda los doscientos euros por tonelada, no cubrimos ni los costes de producción, estimados en unos ochocientos euros por hectárea. Estamos hablando de pérdidas de entre cincuenta y sesenta euros por hectárea. ¿Qué puede esperarse entonces de la próxima sementera?
MÁXIMA PREOCUPACIÓN Y PESIMISMO. La organización ha expresado su máxima preocupación por el pesimismo que reina entre los productores: lejos de poder aprovechar un año de buena producción, se enfrentan a una nueva campaña con costes disparados y precios hundidos por las importaciones a bajo precio.
ASAJA ha exigido al Ministerio tres medidas urgentes:
- Controlar las importaciones masivas de cereales sin garantías ni trazabilidad, que están hundiendo el mercado interior.
- Rechazar los aranceles a los fertilizantes rusos y bielorrusos, que sólo contribuirán a encarecer aún más la producción.
- Establecer ayudas directas para compensar el sobrecoste de los fertilizantes, acreditado mediante facturas, con el objetivo de garantizar la viabilidad de las próximas campañas.
Durante la reunión, responsables del Ministerio han reiterado los datos oficiales de consumo de cereales en España (37 millones de toneladas, de los que tres cuartas partes se destinan a la alimentación animal) y han defendido la legalidad de las importaciones y los precios, sin comprometer medidas concretas ni ayudas nuevas para el sector.
ASAJA ha reprochado al MAPA que, una vez más, se limite a hacer un ejercicio justificativo sin abordar soluciones reales. No se puede hablar de ampliar el tamaño de las explotaciones cuando se penaliza a quienes superan las setenta hectáreas; ni hablar de equilibrio de mercado mientras se permite importar sin control. El sector necesita respuestas, no excusas./


