El nuevo informe de la Institución confirma que Brasil sigue sin ofrecer garantías plenas en la exportación cárnica a la UE
ASAJA considera muy grave la segunda auditoría de la Comisión Europea, con una conclusión negativa sobre el control de la carne de vacuno brasileña exportada a la Unión Europea.
Este segundo informe de auditoría ha sido publicado por la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE) sobre la carne de vacuno procedente de Brasil (DG(SANTE) CT‑2025‑0241, 24 de febrero de 2026).
El documento, que da seguimiento a la auditoría realizada en 2024 tras la suspensión de exportaciones de carne de hembras bovinas, vuelve a identificar deficiencias en el sistema brasileño para garantizar que animales tratados con oestradiol 17β —hormona prohibida en la Unión Europea— no sean exportados al mercado comunitario.

MEDIDAS INSUFICIENTES. La Comisión concluye que, aunque Brasil ha implantado un protocolo específico y ha adoptado medidas correctoras, la recomendación crítica formulada en 2024 no se considera abordada. El plan de acción “has not been implemented as proposed” y las medidas aplicadas no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación carne procedente de animales tratados.
Entre los hechos constatados por la auditoría destacan:
- La inclusión en envíos a la UE de productos procedentes de animales tratados con oestradiol 17β, amparados en 15 certificados sanitarios.
- La falta de comunicación a los importadores europeos sobre la presencia de productos no elegibles en consignaciones exportadas.
- Deficiencias en la fase inicial de aplicación del nuevo protocolo que no garantizaron la exclusión efectiva de productos no conformes.
FALTA DE CONFIANZA. El propio informe señala que estas deficiencias acumuladas socavan la confianza en la capacidad de la autoridad competente brasileña para asegurar el cumplimiento de los compromisos asumidos.
ASAJA recuerda que los productores europeos/españoles cumplen estrictamente la prohibición del uso de hormonas y soportan controles exigentes.
Por ello, insiste la organización agraria en que cualquier avance en las relaciones comerciales con terceros países debe basarse en garantías plenas, verificables y equivalentes a las exigidas dentro de la Unión Europea. «La seguridad alimentaria, la competencia leal y el respeto a las normas comunitarias no admiten excepciones», sentencia ASAJA.


