ASAJA considera que la aplicación provisional del acuerdo comercial con Mercosur por parte de la Comisión Europea es una maniobra para ocultar el fracaso del marco transatlántico con Estados Unidos. Según Pedro Barato, presidente nacional de ASAJA, el ejecutivo comunitario intenta desviar la atención cerrando deprisa y de manera unilateral un acuerdo que llevaba bloqueado más de veinticinco años, y que deja en clara desventaja a los agricultores y ganaderos europeos a la hora de producir.

Nuestra organización denuncia que esta fórmula supone una usurpación de las competencias del Consejo, del Parlamento Europeo y de los parlamentos nacionales. Al separar de la parte política la parte comercial, que la Comisión Europea ha decidido aplicar de inmediato, se deja en suspenso lo único positivo del acuerdo: la obligación de cumplir con los compromisos climáticos de París, la normativa contra la deforestación o las reglas de carbono en frontera.

«De esta manera nos quedamos con un acuerdo puramente comercial, que hace imposible competir con los modelos productivos de Mercosur. Sin garantías políticas y ambientales, los agricultores y ganaderos europeos estamos en clara desventaja», ha advertido Pedro Barato.

QUINTO ESPACIO ECONÓMICO MUNDIAL. Hay que subrayar que el Mercado Común del Sur (Mercosur) está considerado como el cuarto bloque económico del mundo en importancia y volumen de negocios, y su agregado en términos de Producto Interior Bruto representa la quinta economía mundial, después de Estados Unidos, China, Japón y Alemania.

Pertenecen a Mercosur, funfado en 1991, Argentina, Brasil —miembros ambos del G20—, Paraguay, Uruguay y Bolivia (Venezuela es estado miembro suspendido desde 2016 por incumplir requisitos en cuestiones de comercio, política, democracia y derechos humanos.

Para ASAJA, la Comisión ha optado con este paso por sacrificar la agricultura y la ganadería europeas en aras de un rédito político inmediato. Nuestra organización denuncia que el acuerdo con Mercosur se utiliza como cortina de humo para tapar la debilidad del nuevo marco transatlántico con Estados Unidos, un pacto que nació desequilibrado y que ha provocado duras críticas tanto en el Parlamento Europeo como en los Estados miembros.

Este procedimiento exprés impuesto por Bruselas vacía de contenido el control democrático y erosiona la legitimidad de los acuerdos internacionales.

La parte política del tratado, que contemplaba cláusulas de condicionalidad vinculadas al respeto de los compromisos medioambientales, queda en cuarentena. Se pierde así cualquier herramienta para garantizar una mínima equiparación de normas ambientales y sociales entre Europa y los países del Mercosur.

«Si ya era difícil competir con unas reglas parecidas, aunque no idénticas, ahora será literalmente imposible acercarse a los modelos productivos de Mercosur», ha señalado Pedro Barato. «El campo europeo no puede asumir una liberalización que solo favorece a terceros países y que desprecia los esfuerzos de sostenibilidad, bienestar animal y calidad alimentaria que exigimos en la Unión Europea», ha añadido.

Este movimiento se suma a una serie de decisiones que relegan al sector agrario a un segundo plano y que ponen en jaque la rentabilidad de millones de explotaciones agroganaderas en España y en toda Europa:

  • recortes presupuestarios en el marco financiero a partir de 2028-20234,
  • debilitamiento y desnaturalización de la PAC y
  • concesiones unilaterales en otros acuerdos internacionales.

Por ello, ASAJA insta al Gobierno de España y a las instituciones comunitarias a detener este procedimiento, devolviendo al Parlamento Europeo, al Consejo y a los parlamentos nacionales de los veintisiete países el papel que les corresponde en la ratificación de tratados internacionales, e incluir salvaguardias reales que protejan al campo europeo, a los consumidores y a un modelo productivo que garantiza la seguridad alimentaria y la sostenibilidad socioeconómica y medioambiental./

«SE IMPULSA un acuerdo puramente comercial, que hace imposible competir con los modelos productivos de mercosur.»

«si ya era difícil con reglas parecidas, aunque no idénticas, ahora será literalmente imposible COMPETIR CON MERCOSUR.»

«EL CAMPO EUROPEO NO PUEDE ASUMIR UNA LIBERALIZACIÓN QUE SÓLO FAVORECE A PAÍSES EXTRACOMUNITARIOS.»

«SE DESPRECIA EL ESFUERZO MEDIOAMBIENTAL, DE BIENESTAR ANIMAL Y DE CALIDAD ALIMENTARIA QUE EXIGIMOS AL PRODUCTOR AGROGANADERO COMUNITARIO.»

pedro barato, presidente nacional de asaja