La Comisión activa el acuerdo con Mercosur apenas días después de que una auditoría confirmara que Brasil no ofrece garantías plenas sobre la carne hormonada.
ASAJA denuncia una traición institucional de la Comisión al campo europeo tras la activación provisional del acuerdo con Mercosur, precisamente cuando una auditoría encargada por esa Institución concluía que Brasil no ofrece las garantías suficientes sobre la carne exportada por ese país a la Unión Europea (UE).
La organización recuerda que la batalla no está perdida, ya el Parlamento Europeo deberá votar la ratificación y un recurso ante el Tribunal de Justicia de la UE podría suspender cautelarmente el acuerdo.
CRÍTICA A VON DER LEYEN. ASAJA critica duramente que la Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, traicione al campo europeo al activar provisionalmente el acuerdo con Mercosur apenas un par de días después de que una auditoría oficial confirmara que Brasil no ha garantizado plenamente que carne procedente de animales tratados con la hormona estradiol 17β quede fuera del mercado comunitario.
BRASIL NO CUMPLE. La organización considera especialmente grave que este paso se produzca apenas unos días después de que la propia Comisión haya publicado el informe final de auditoría DG(SANTE) CT-2025-0241 sobre Brasil, en el que se concluye que la recomendación crítica para garantizar que no se exporte a la UE carne procedente de bovinos tratados con estradiol 17β no ha sido abordada de forma satisfactoria.
El informe reconoce que las medidas adoptadas por la autoridad brasileña no han sido plenamente eficaces para excluir de la exportación a la UE carne de animales tratados con esta sustancia y que las deficiencias detectadas socavan la confianza en el sistema de control.
Para ASAJA, “no se entiende cómo, con estas conclusiones oficiales sobre la mesa, las instituciones europeas deciden acelerar un acuerdo que incrementa los contingentes de importación en sectores especialmente sensibles para España”.
La organización agraria insiste en que no se opone al comercio internacional, pero sí a acuerdos que no garantizan reciprocidad real en normas sanitarias, medioambientales y de bienestar animal, y que exponen a los productores europeos a una competencia desleal.

BATALLA EN EL PARLAMENTO Y LOS TRIBUNALES. No obstante, la organización subraya que la batalla no está cerrada. El acuerdo deberá seguir su recorrido institucional y, una vez que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre las dudas jurídicas planteadas, el Parlamento Europeo deberá votar su ratificación definitiva.
Un recurso de un Estado miembro ante el Tribunal de Justicia de la UE, como ya han anunciado públicamente Hungría y Polonia, podría suspender cautelarmente el acuerdo.
En este contexto, ASAJA hace un llamamiento al Gobierno de España para que defienda con firmeza al sector agrario español y estudie la presentación de un recurso ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, con el objetivo de proteger los intereses de agricultores y ganaderos.
MOVILIZACIONES. La organización advierte de que, ante la gravedad de los acontecimientos, continuará con su calendario de movilizaciones y adoptará las medidas que considere necesarias para defender al campo español.
“El proceso no termina aquí. El sector agrario no va a permanecer inmóvil ante decisiones que comprometen su viabilidad y la seguridad alimentaria europea”, concluye ASAJA.


