ASAJA se ha manifestado este miércoles en Bruselas, frente al Parlamento Europeo, junto a miles de agricultores y representantes de todos los países comunitarios, en una movilización organizada por el Copa-Cogeca —comité que agrupa a las organizaciones profesionales y las cooperativas del sector agroganadero— y la Federación de Agricultores de Valonia (FWA). El presidente de ASAJA Castilla y León, Donaciano Dujo, acudió a la concentración, donde manifestó que «hay un riesgo cierto de desmantelamiento de la PAC como política común europea». El máximo representante regional de nuestra organización destacó la gravedad de un plan en el que «las regiones más ricas tendrán más apoyos que el resto, por lo que parece que Bruselas está diseñando una PAC que ni es ni agraria, ni es común, y sólo le queda ya la pe de política».
La Comisión Europea ha presentado este miércoles la propuesta de marco financiero plurianual para el periodo 2028-2023, que asciende a dos billones de euros (frente a los 1,2 billones de la etapa anterior) y en el que se multiplican por cinco los programas de defensa y seguridad.

Sin duda alguna, uno de los programas perjudicados —quizá el que más— es la Política Agraria Común (PAC), que se disuelve tal y como la conocemos, con un presupuesto propio y en la que el Parlamento Europeo tiene voz. La Comisión Europea propone ahora integrarla en un fondo único multisectorial, gestionado bilateralmente entre Bruselas y los estados miembros.
Asimismo, prevé un severo recorte en la dotación de la política agraria, al reducir su presupuesto de 380 000 millones de euros a 300 000 millones de euros. Lejos de actualizar al alza las partidas debido a la fortísima inflación vivida en los últimos años, como venía reclamando el sector agroganadero, se reduce la partida, por lo que en términos reales el recorte supera el aparente 21 % de reducción presupuestada.

La presidenta de la Comisión, Úrsula von der Leyen, quiere enterrar la PAC, una decisión política sin precedentes que pone en peligro la soberanía alimentaria de Europa y que rompe el vínculo entre el campo y los ciudadanos. Los agricultores y ganaderos no somos el problema, sino la solución.
Por ese motivo, ASAJA —encabezada por el presidente nacional, Pedro Barato— acudió este miércoles a manifestarse en Bruselas frente al Parlamento Europeo, junto a miles de agricultores, ganaderos y representantes del sector de todo el espacio comunitario. Por parte de ASAJA-Castilla y León, además del presidente Donaciano Dujo, acudieron el secretario general, José Antonio Turrado; y la gerente Nuria Ruiz.

PELIGRO PARA EL MEDIO RURAL DE CASTILLA Y LEÓN. El campo de Castilla y León percibe en estos momentos de Europa unos 1200 millones de euros al año. De ellos, alrededor de 950 proceden del primer pilar, que es el apoyo directo a la actividad agroganadera para garantizar un nivel de renta mínimo que no derive en el abandono del sector. Los 250 millones restantes pertenecen al segundo pilar, los conocidos como programas de desarrollo, básicos también para frenar la despoblación del medio rural.
«Lo primero es garantizar que no se recorte ni un euro los fondos que recibe Castilla y León, que ya es insuficiente para las necesidades de nuestra comunidad autónoma. Y lo que estamos oyendo no es bueno, porque perjudica justo a la agricultura y la ganadería profesionales, que son las que predominan en Castilla y León», ha manifestado Donaciano Dujo durante la concentración.

DESMANTELAMIENTO DE LA PAC Y DE LA SOBERANÍA ALIMENTARIA. Para el presidente de ASAJA-Castilla y León, «hay un riesgo cierto de desmantelamiento de la PAC como política común y que sean los estados o incluso las comunidades autónomas las que orienten la política y las ayudas, y eso significa que las regiones más ricas tendrán más apoyos que el resto».
Dujo advierte que «parece que Bruselas está diseñando una PAC que ni es agraria, ni es común, y sólo le queda ya la pe de política, y eso es muy grave, porque desplaza a los agricultores y los ganaderos, además de no garantizar la soberanía alimentaria de todos los europeos». «¿Qué relevo generacional puede favorecerse en estas condiciones?», se pregunta Donaciano Dujo.

Por su parte, Pedro Barato, presidente nacional de ASAJA y vicepresidente del COPA, ha declarado que «la presidenta Von der Leyen ha decidido dejar al campo fuera del proyecto europeo» y afirma que «convertir la PAC en un apéndice presupuestario es desarmar a la UE en uno de sus pilares: el de alimentarse a sí misma».
ASAJA suscribe plenamente las dos grandes líneas de denuncia del Copa-Cogeca:
- El recorte presupuestario es inaceptable. En un momento de inestabilidad geopolítica, presión arancelaria y creciente inseguridad alimentaria, la Comisión Europea no puede recortar el presupuesto agrario. La PAC no es una ayuda al agricultor y al ganadero, es una garantía para el consumidor: alimentos seguros, sostenibles y asequibles.
- La nueva estructura liquida la cohesión. Integrar la PAC en un fondo común rompe la unidad del modelo europeo y del mercado común. Ya no habrá política común, ni un parlamento comunitario como colegislador. Los agricultores pierden voz. El Parlamento Europeo pierde legitimidad. Y los ciudadanos, control democrático.
SE ENCARECERÁ LA CESTA DE LA COMPRA. ASAJA denuncia que la Comisión Europea ha tomado esta decisión sin diálogo, que repite los errores del pasado de no escuchar al sector. Von der Leyen repite así un patrón de gestión marcado por la unilateralidad y la desconexión con el territorio. Esta reforma, cocinada entre despachos, ignora décadas de trabajo conjunto entre agricultores, eurodiputados y estados miembros.
Nuestra organización quiere subrayar que no es sólo una crisis agraria, sino que afectará a todos los consumidores, con subida de precios, inflación alimentaria, y pérdida de acceso a los productos frescos, locales y de calidad.
«La PAC es la herramienta que garantiza que los alimentos sigan siendo sanos, seguros y asequibles —ha advertido nuestro presidente nacional, Pedro Barato—, porque la seguridad y la soberanía alimentarias no se defienden solo con tratados, se defiende con agricultura viva y profesional»./


