ASAJA Valladolid rechaza que se impida trabajar durante ocho horas al día sin diferenciar territorios, cultivos ni condiciones meteorológicas reales
ASAJA Valladolid exige a la Consejería de Medio Ambiente y Energía que rectifique de inmediato la resolución que prohíbe, entre las 12:00 y las 20:00 horas de los días 28, 29, 30 y 31 de julio, el uso de maquinaria autopropulsada agrícola y forestal en el monte y en los terrenos agrícolas situados a menos de 400 metros de terreno forestal, incluyendo la cosecha y el empacado de forraje o cereal en terrenos de secano.
La organización agraria comparte la necesidad de extremar las precauciones ante situaciones de elevado riesgo de incendio. Los agricultores y ganaderos son los primeros interesados en proteger sus explotaciones, sus pueblos y el medio natural. Sin embargo, la prevención no puede traducirse en una prohibición general y desproporcionada que paralice labores esenciales sin atender a las circunstancias reales de cada territorio.
La medida aplica la misma restricción a toda Castilla y León, sin diferenciar provincias, comarcas, altitudes, cultivos ni condiciones concretas de temperatura, humedad o viento. Tampoco tiene en cuenta que los ciclos agrícolas son distintos: mientras en algunas zonas la recolección está prácticamente terminada, en otras atraviesa un momento decisivo y no admite demoras.
Además, dada la proximidad de numerosas parcelas a montes, riberas, arboledas o terrenos clasificados como forestales, la franja de 400 metros afecta en la práctica a una superficie agrícola muy extensa. No se trata, por tanto, de una limitación puntual, sino de impedir durante ocho horas diarias la cosecha y el empacado en plena campaña. La prevención no puede consistir en prohibir trabajar al agricultor sin distinguir territorios, cultivos ni condiciones reales de riesgo. No es admisible que se considere de forma general la actividad agraria como una amenaza que debe ser paralizada”, denuncian desde ASAJA Valladolid.
Esta organización agraria critica también la falta de antelación. La resolución fue firmada durante la tarde del 27 de julio y comenzó a producir efectos a las 0:00 horas del día siguiente, dejando apenas unas horas para reorganizar maquinaria, trabajadores, transportes y labores previamente planificadas.
ASAJA Valladolid recuerda que la cosecha no puede aplazarse indefinidamente. Un retraso de varios días puede provocar pérdidas de grano, deterioro de la calidad, sobresecado, rotura de espigas y dificultades para empacar el forraje. Tampoco es viable desplazar automáticamente todos los trabajos a partir de las 20:00 horas, cuando la humedad nocturna, la menor visibilidad o la fatiga de los trabajadores pueden dificultar la actividad y generar nuevos riesgos.
Esta organización agraria exige a la consejera de Medio Ambiente y Energía de la Junta de Castilla y León, María González Corral, que las restricciones se delimiten territorialmente y se revisen diariamente en función de los índices reales de riesgo, la temperatura, la humedad o el viento y reclama excepciones para las labores agrarias.
ASAJA Valladolid solicita la convocatoria inmediata de una mesa técnica con las consejerías competentes y las organizaciones profesionales agrarias para acordar un sistema de prevención proporcionado, previsible y adaptado a la realidad del campo. Cuando estas restricciones provoquen pérdidas acreditadas, la Junta deberá cuantificar su impacto y establecer las correspondientes compensaciones. “Los agricultores no cuestionamos la prevención; exigimos medidas justificadas y adaptadas a cada territorio. No se puede paralizar el trabajo del campo mediante prohibiciones generales aprobadas con unas horas de antelación y de espaldas al sector”, destaca ASAJA Valladolid.


