La organización agraria ASAJA viene reclamando medidas para afrontar la crisis que atraviesa el sector vitivinícola en el ámbito local, el nacional y el de la Unión Europea, debido a una caída de las ventas del vino, que es más manifiesta en el caso de los vinos tintos.
 Para ello se han solicitado ayudas a  la vendimia en verde, ayudas a la destilación, o incluso la posibilidad de arrancar viñas a cambio de una contraprestación económica. También, la organización agraria apuesta por políticas de promoción del vino en Europa y en terceros países con los que la Unión Europea mantiene tratados comerciales.
 Las bodegas acumulan grandes cantidades de vino de campañas anteriores, lo que hace prever que de cara a la próxima vendimia no compren uva o lo hagan en menor cantidad que años anteriores y a precios inferiores. Muchos viticultores no han cobrado en todo o en parte la uva de la campaña anterior, debido a la crisis de las bodegas, aunque en este caso el comprador está incurriendo en una práctica que es denunciable y sancionable.
 ASAJA recuerda que toda entrega de uva, como de otros  productos agroalimentarios, debe de ir acompañada de un contrato en el que se fijen, entre otras cuestiones contractuales, el precio de compra. Una vez entregado el producto, el comprador tiene la obligación de facturarlo y pagarlo en un plazo no superior a 30 días.