El secretario general de ASAJA en León, José Antonio Turrado, se encuentra encerrado en las dependencias de la Junta en la capital de la provincia (planta 5ª), como medida de presión ante una resolución de la Consejería de Agricultura y Ganadería por la que se deniega a cuatro ganaderos leoneses su solicitud de cese anticipado en la actividad agraria, y que previamente se habían acogido al abandono voluntario de la producción lechera.

EL SECRETARIO GENERAL DE ASAJA EN LEON, JOSE ANTONIO TURRADO, INICIA UN ENCIERRO EN LA JUNTA CON CARÁCTER INDEFINDO.

Se ha colgado un pancarta en la que se recuerda a la Junta que «los pequeños también tienen derechos»

El secretario general de ASAJA en León, José Antonio Turrado, se encuentra encerrado en las dependencias de la Junta en la capital de la provincia (planta 5ª), como medida de presión ante una resolución de la Consejería de Agricultura y Ganadería por la que se deniega a cuatro ganaderos leoneses su solicitud de cese anticipado en la actividad agraria, y que previamente se habían acogido al abandono voluntario de la producción lechera.

Estos ganaderos, titulares de explotaciones muy pequeñas y con una media de edad de 60 años, se habían acogido en el mes de agosto del pasado año al abandono de la leche, regulado por el Ministerio de Agricultura. Como otros ganaderos en situación similar, recibieron una carta del secretario del MAPA, Fernando Moraleda, animándoles a dejar la actividad por no ser viables sus explotaciones. Decía Moraleda en la misiva que «los ganaderos con cuota pequeña y próximos a la jubilación tenéis la ocasión de obtener indemnizaciones más ventajosas que en otras ocasiones», y aunque no se decía en la carta, la propia normativa dejaba claro que este abandono voluntario era compatible, y mas que compatible complementario, con el cese anticipado en la actividad agraria o jubilación anticipada agraria.

Estos ganaderos ya tuvieron que dejar la producción lechera el 30 de marzo, por lo que se encuentran sin actividad económica, viviendo de sus ahorros o de la solidaridad de las familias. Ahora, y después de que su expediente fuera inicialmente seleccionado, y aprobado por los funcionarios del Servicio Territorial de la Junta en León, desde los servicios centrales de la Junta en Valladolid se ha rechazado. El motivo no es otro que se trata de explotaciones tan pequeñas que según la Junta no llegan al mínimo que exige la normativa.

ASAJA ha rebatido a la Junta en el sentido de que es cierto que son muy pequeñas, pero por eso con más motivo hay que aprobarles una medida de este tipo que tiene como finalidad la reestructuración del sector y dar una salida digna a explotaciones no viables con titulares de avanzada edad. Por otra parte, estos ganaderos solicitaron entregar sus propiedades al Servicio de Transmisiones de la Junta, pero éste solo acepta tierras en propiedad, y no ganado ni derechos de producción, razón por la que no se llega al mínimo de 8 hectáreas tipo. Ahondando más en la cuestión, tampoco tendría más importancia que falte alguna hectárea, pues el noventa por ciento de las fincas que se pasan al Servicio de Transmisiones la Junta no las arrienda a nadie porque no hay interesados en ellas al tratarse en la mayoría de los casos de propiedades en pueblos en los que ya no quedan ganaderos jóvenes.

La organización agraria ASAJA ha agotado todas las vías para salvar estos expedientes, incluso la de recurrir al propio consejero José Valín. La organización agraria considera que el campo leonés no se merece tener un consejero de Agricultura al que no le tiembla el pulso al dejar, sin motivo aparente, a cuatro ganaderos en la calle, sin explotación y sin jubilación, después de toda la vida trabajando en el campo, y cuando le quedan unos cinco años para la jubilación por edad. ASAJA califica la actitud de ruin y mezquina, y propia de políticos de Valladolid que no conocen la realidad del campo leonés, y piensan que en toda la región las explotaciones se miden por decenas de hectáreas y decenas de cabezas de ganado, cuando la realidad por desgracia es muy distinta.

Al margen de las interpretaciones de la normativa, lo que también es cierto es que desde el año 1993 que se tramitan este tipo de expedientes, todos los años se han dado situaciones de expedientes similares a estos, y siempre se han aprobado, por lo que ASAJA no entiende que si siempre ha sido así, y la normativa no se ha cambiado ni en Europa ni en Castilla y León, ahora se apliquen otros criterios más restrictivos.

Para dar una idea de la cicatería de los altos cargos de Agricultura, estos ganaderos, de aprobarles su jubilación anticipada, tendrían una pensión mensual, en doce pagas, de 445,66 euros, y tendrían que seguir cotizando por su cuenta a la Seguridad Social hasta los 65 años.

El secretario general de ASAJA, José Antonio Turrado, ha declarado que del encierro solo saldrá con la resolución favorable debajo del brazo o esposado por las Fuerzas de Seguridad, y que por tanto está dispuesto a aguantar el tiempo que haga falta hasta que se haga justicia. Cualquier medida de apoyo a este encierro se decidiría en los próximos días si no hay antes una solución favorable.

León, 1de agosto de 2005.

 

 

 

 

 

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