HERRERA TAMBIÉN TIENE SU “TROICA”

Semanas más tarde de aprobarse los Presupuestos Generales de la Junta para el año 2012, que contemplaban una partida presupuestaria destinada a la modernización del campo de una respetable cuantía para los tiempos que corren, la consejería de Hacienda, con más poder que los parlamentarios que lo aprobaron en las Cortes de Castilla y León, lo recorta y suprime una de las líneas más importantes de todo el paquete que hemos venido en llamar “modernización”.

HERRERA TAMBIÉN TIENE SU “TROICA”
 
Semanas más tarde de aprobarse los Presupuestos Generales de la Junta  para el año 2012, que contemplaban una partida presupuestaria destinada a la modernización del campo de una respetable cuantía para los tiempos que corren, la consejería de Hacienda, con más poder que los parlamentarios que lo aprobaron en las Cortes de Castilla y León, lo recorta y suprime una de las líneas más importantes de todo el paquete que hemos venido en llamar “modernización”. Pero no hay certeza ninguna de que lo que ahora se publica en la Orden de convocatoria se vaya a llevar a cabo, no hay seguridad de que al final se destine a modernizar el campo y a la incorporación de agricultores jóvenes los 30 millones de euros fijados por la Comisión Delegada de Asuntos Económicos, una especie de “troica” del Gobierno de Herrera que tiene más poder que aquellos que son elegidos democráticamente en las urnas.
 
Al margen de que ocurran estas cosas, que no se respeten los programas electorales, que se haga lo que se dijo que no se iba a hacer, o que las decisiones se tomen a golpe de boletín oficial sin que los representantes del sector puedan tan siquiera opinar, lo grave es que se trata de decisiones que ahondan más en la crisis, que en el caso del campo cortan las alas a un sector que todavía estaba invirtiendo y modernizándose, y que todo ello traerá como consecuencia menos empleo y riqueza en el medio rural. Porque el campo no puede estar una serie de años estancado y después querer competir en un mercado liberalizado, porque los demás no van a estar parados a la espera que nosotros cojamos el ritmo. El campo necesita renovar cada año su parque de maquinaria, necesita redimensionar las explotaciones para que sean homologables con medias europeas, necesita infraestructuras de regadío eficientes y que fomenten en ahorro de agua, requiere de un efectivo relevo generacional para que el verdadero impulso lo lleven los jóvenes,  y en definitiva necesita inversiones para producir más, a menor coste, y haciendo el trabajo más digno y llevadero. Pero “la troica” de Herrera ha dicho que no, ha dicho que paremos la inversión en el campo y que nos detengamos a ver cómo entran por nuestras fronteras los alimentos que producen otros agricultores y ganaderos del mundo a los que sus gobiernos sí les dan facilidades.
Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Crónica del viernes 16 de noviembre de 2012.