ASAJA se pregunta “si quieren tomar por tonto al sector” tratando de vender como incremento lo que es un recorte claro en el apoyo al campo

JUAN VICENTE HERRERA Y SILVIA CLEMENTE OFENDEN AL CAMPO CON UNOS PRESUPUESTOS TRAMPOSOS
 
ASAJA se pregunta “si quieren tomar por tonto al sector” tratando de vender como incremento lo que es un recorte claro en el apoyo al campo
 
Los presupuestos de la consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León para 2014, presentados ayer en las Cortes, son para ASAJA unos presupuestos tramposos que ocultan una reducción real de las ayudas al campo, que se enjuaga incrementando la partida de “activos financieros”, que en realidad son préstamos que se otorgan a la industria agroalimentaria y que como tales son reembolsables.
 
La organización agraria lamenta que las únicas partidas de las que se benefician los agricultores y ganaderos, que son el capítulos 6 de inversiones reales y el 7 de transferencias de capital, se hayan reducido el 6,21% respecto a 2013, pasando de 258,3 millones de euros a 242,3 millones. Ambas partidas, comparadas con el presupuesto del año 2009, cuando empezaron los recortes, se han reducido el 53,5%, ya que en dicho año se presupuestaron y ejecutaron 520,8 millones de euros.
 
Si no se tienen en cuenta los incrementos de presupuesto en activos financieros, de 24,8 millones de euros, el presupuesto de 2014, lejos de crecer el 0,49% como se apunta desde el Gobierno regional, decrecen el 5,18%. Unos activos financieros que ya en este año 2013 eran de 78,7 millones de euros, que son préstamos que hay que devolver y que incluso la partida no suele agotarse, por lo tanto ni siquiera se ejecuta.
 
La reducción en 16 millones de euros de los capítulos de inversiones reales y de transferencias de capital –principalmente en este último apartado–, cuando “llueve sobre mojado” por los recortes de años anteriores, pone en serio peligro los compromisos de pago del Programa de Desarrollo Rural cofinanciado por el Estado y Bruselas, frena en seco la modernización del campo,  debilita aún más el sistema de seguros y limita las obras de infraestructuras agrarias a cifras testimoniales. Son estos, pues, “los peores presupuestos de Agricultura desde que se inició una crisis ajena al campo, y con estos presupuestos se da una patada desde el Gobierno regional  a unos agricultores y ganaderos que se esfuerzan por producir, por ser competitivos, por sostener el medio rural y hasta por salvar los resultados macroeconómicos de Castilla y León”, subraya ASAJA, que lamenta “que encima da la sensación de que quieren tomarnos por tontos, vendiendo como incremento lo que es recorte”.