El Consejo del Agua de la cuenca del Duero, que se reunió el martes día 13 de marzo en Valladolid, informó favorablemente el Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía, pero no contó con el respaldo de los agricultores de la región.

LOS USUARIOS NO APOYARON EL PLAN ESPECIAL DE LA SEQUIA EN LA CUENCA DEL DUERO

El Consejo del Agua de la cuenca del Duero, que se reunió el martes día 13 de marzo en Valladolid, informó favorablemente el Plan Especial de Actuación en Situaciones de Alerta y Eventual Sequía, pero no contó con el respaldo de los agricultores de la región. La votación arrojó 22 votos a favor, 22 abstenciones entre las que se encontraban la mayoría de las comunidades de regantes, y 2 votos en contra, entre ellos el de ASAJA representada por su secretario general José Antonio Turrado. Por tanto, una votación cogida por los pelos en la que el posicionamiento claro a favor estuvo casi únicamente en los representantes del Gobierno de la nación, ecologistas y las eléctricas (Iberdrola, Unión Fenosa,…). Los regantes, la Junta de Castilla y León, algunos representantes de ayuntamientos y las organizaciones agrarias no votaron a favor, siendo mayoritaria la abstención.

Los votos no favorables reclamaban, y así lo dejó de manifiesto ASAJA, que se hagan más infraestructuras de almacenamiento y transporte para aumentar el recurso, que se cumplan los compromisos del Plan Hidrológico actual, no se ponga precio político al agua para sectores como el agrario que no puede soportar mayores gastos, y que los años de sequía se indemnice por las cosechas que no se recogen y se exonere de los pagos de las tarifas de riego y los cánones de regulación.

Una vez más se pone de manifiesto que la política hidráulica de nuestro país no se hace pensando en los regantes, y cada vez priman más otros intereses y cuajan las ideas de quienes renuncian, en nombre de un equivocado ecologismo, a las posibilidades de desarrollo que representa disponer de tan preciado recurso. Un recurso que en Castilla y León es abundante pero todavía no suficientemente regulado pues sigue habiendo sequías e inundaciones con efectos devastadores, tanto unas como otras, y que hoy día con voluntad política pueden evitarse sin ocasionar daños al medio ambiente.

León, 14 de marzo de 2007