La política de nombramientos de altos cargos en los ministerios tiene su complejidad y muchas veces por más que te rompas la cabeza eres incapaz de saber a qué responde. Los primeros sorprendidos suelen ser los militantes del partido que sustenta al gobierno de turno. Es el caso de la presidenta de la Confederación Hidrográfica del Duero, Cristina Danés, que llegó de la estructura de tecnócratas del Ministerio para la Transición Ecológica para gestionar un cargo que tiene lo suyo de técnico, pero con un alto componente político. Sin entrar en las valoraciones técnicas, su capacidad para empatizar con los regantes, o si se quiere con los usuarios del agua, es más bien escasa, y su capacidad para gestionar la parte política del cargo, se me antoja más bien nula. Para ejemplo, lo que ha ocurrido con motivo de las inundaciones de la pasada semana. La presidenta de la CHD se enteró que había inundaciones varios días después, cuando la riada se hizo patente en el río Pisuerga y los medios de comunicación pusieron el foco en eso, pero pareció no enterarse cuando días antes los ríos leones se había desbordado arrasando con todo a su paso. A cualquier político de medio pelo le hubiera faltado tiempo para visitar las zonas inundadas y dar algún tipo de explicaciones, pero la presidenta de la Confederación debió de estar esos días de “moscosos”, o guardada debajo de la mesa esperando que el temporal escampase. Cuando días después forzada por los medios de comunicación tuvo que dar algún tipo de explicación, no se le ocurrió otra salida que culpara a los alcaldes por no limpiar el río a su paso por los casos urbanos, que al perecer es de su competencia. En ese momento, Cristina Danés debía de estar pensando solo en la ciudad de León y de Valladolid, gobernadas por cierto por alcaldes de su partido político, y no en los cientos de pequeños pueblos afectados por las riadas cuyo cauce no atraviesa el caso urbano y en consecuencia la limpieza y conservación es indubitablemente de su competencia.
*Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 27 de diciembre de 2019
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