Hay políticos de Valladolid que son conscientes que no conocen la realidad de la provincia de León y algunos de esos hasta se proponen visitar el territorio y empatizar con nosotros. Pero la mayoría ni conocen lo nuestro ni hacen el más mínimo gesto de acercamiento. Espero que entre los primeros esté el recién nombrado consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero García, un vallisoletano que ahora tiene la obligación de cruzar el río Cea y gestionar una agricultura y ganadería distinta. Si se deja informar y quizás hasta aconsejar, le diremos que nuestra agricultura y ganadería es por lo general minifundista, que los retrasos en las concentraciones parcelarias hacen que las fincas sean extremadamente pequeñas, y que dependemos como en ningún otro territorio de una gran superficie de la explotación en régimen de arrendamiento, es decir, que no somos dueños de las tierras que trabajamos. Le diremos que una parte importante de la explotación, tanto de cultivo como de pastos, es propiedad de las juntas vecinales, terreno público pues. Le contaremos la importancia del agua en una provincia como la nuestra y consecuencia de ello la necesidad de modernizar los regadíos, aprovechar los regadíos tradicionales, y desarrollar proyectos como el de Payuelos. Le contaremos la importancia del sector lácteo y el cierre que se está produciendo en explotaciones al imponerse un único modelo basado en las grandes ganaderías que salvan la cuenta de resultados por la economía de escala. Le diremos que presumimos de nuestros vinos, pero que a diferencia de los de Valladolid cada año se reduce la superficie de cultivo, y que la dificultad para competir en el mercado es más que manifiesta. Le contaremos cómo es la agricultura del Bierzo, basada en la fruticultura y en menor medida la horticultura. Se encontrará con una provincia plagada de pueblos sin gente, y de territorio montañoso agreste para el ganado y mal gestionado en lo forestal y en lo turístico. Y le recordaremos que Oseja de Sajambre es alta montaña, no baja montaña como publica el Bocyl.
*Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 19 de julio de 2019.
Compartir