Miro las páginas web de asociaciones agrarias de medio mundo y las de analistas públicos y privados expertos en la materia, y la conclusión es que se va a sembrar menos, en este año 2026, debido a los elevados costes de producción y a las pocas expectativas  de cubrirlos y obtener un legítimo margen de beneficio con las cosechas. Ante la incertidumbre económica en la agricultura, la alternativa es sembrar menos o sembrar peor. Sembrar peor es abaratar en semillas, en tratamientos, en abonados, en labores, y consecuencia de todo ello suele ser producciones menores. Este es el panorama mundial, el de un sector primario al que no le salen las cuentas y se aprieta tanto el cinturón que  corre el riesgo de poner en peligro la seguridad alimentaria mundial. Como se suele decir, esto tiene que reventar por alguna parte, y así será, porque no se puede perder dinero continuamente y, lo que es peor, no se puede perder trabajando e invirtiendo sin recuperar tan siquiera lo que se gasta o invierte.

También se oye estos días lo mismo a los ganaderos leoneses a los que han impuesto bajadas del precio de la leche de hasta siete céntimos por litro para los próximos meses. La receta para superar la crisis va a ser no invertir, reducir mano de obra asalariada, alimentar peor a los animales, procurarle menos bienestar recortando tratamientos veterinarios, prescindir de la mejor genética en la reproducción, mandar a matadero los animales menos productivos de mayor edad y hacer menos reposición con novillas. Menos gastos sí, pero también menos producción, quizás de no tan buena calidad, y en todo caso un estancamiento en las apuestas a futuro, en la necesaria modernización de las explotaciones.

Si el mercado funciona como dicen que funcionan los mercados, ante la expectativa de peores cosechas, de menos oferta de productos agroganaderos en el mercado, lo razonable es que los precios de nuevo suban, y seguro que subirán. Pero esta inestabilidad es mala para el productor y para el consumidor, y solo es buena para los  que tienen sus intereses en la especulación.

Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 10 de abril de 2026.