UN CÉNTIMO POR KILO

Un producto que se pague a un céntimo de euro el kilo es simplemente un producto devaluado, tan siquiera llega a tener la consideración de residuo

UN CÉNTIMO POR KILO

Un producto que se pague a un céntimo de euro el kilo es simplemente un producto devaluado, tan siquiera llega a tener la consideración de residuo. Un céntimo es menos de lo que vale un kilo de cantos rodados, de los que hay a las orillas del Bernesga, por poner un ejemplo, que se compran como material  para la construcción. Pues bien, por raro que parezca, estos días se han comprado patatas en la provincia de León a un céntimo de euro, a céntimo y medio, y alguna variedad determinada a tres céntimos. Precios superiores han sido la excepción, salvo cuando ha mediado un contrato de pre campaña y el intermediario lo ha respetado. Lógicamente estoy hablando de patatas de la máxima calidad, con buen aspecto, aptas para la comercialización, y como mucho con un imperdonable defecto como es el exceso de tamaño, pues las patatas grandes no las quiere el consumidor ni dan buenos rendimientos en la industria del frito. La campaña está sido buena en producción, por tanto podríamos alcanzar un volumen de 95.000 toneladas, que en un año de precios razonables, supondría un valor en origen de 14 millones de euros. Pero este año la situación es muy distinta, tanto que probablemente la media que perciba el cultivador no sobrepase los cinco céntimos por kilo, con lo cual el valor total del producto rondaría los 4,7 millones de euros. La cuenta supone algo más de nueve millones de euros de pérdidas que se las reparten entre poco más de dos centenares de productores profesionales. Toda una hecatombe para un sector que se concentra sobre todo en las vegas de La Bañeza y Astorga, que queda absolutamente descapitalizado y con serias dificultades para saldar las deudas de esta campaña y afrontar los gastos de la siguiente. Porque el próximo año toca de nuevo mirar para adelante y sembrar con la ilusión de recoger cosecha y que tenga un precio. Aunque es verdad que con mazazos como este, la ilusión también se pierde. Patatas a un céntimo de euro el kilo, menos que los morrillos del río, y en las tiendas a 50 céntimos aprovechando ofertas. Qué pena. 

Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 31 de octubre de 2014