El presidente nacional de ASAJA, Pedro Barato, ha valorado el aplazamiento de la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur como una oportunidad para ganar tiempo, y corregir un texto que, tal y como está planteado, no garantiza la reciprocidad que exige el sector agrario europeo. «Supone ganar tiempo para mejorar la Política Agrícola Común y para mejorar el propio acuerdo de Mercosur», resumió Barato desde Bruselas, tras una jornada de reuniones de representantes de nuestro sector con responsables comunitarios.
Barato insistió en que ASAJA no se opone a la apertura comercial, sino a que se haga con reglas distintas para unos y otros. «Nosotros no estamos en contra de que exista un comercio… pero el problema es el contenido del acuerdo. Lo que pedíamos era la mágica palabra reciprocidad: que lo que me exigen a mí para producir, también se le exige a los demás», afirma.
En ese sentido, vinculó el debate de Mercosur con otros expedientes comerciales que, a su juicio, también impactan en la agricultura española, como el acuerdo con Marruecos, con efectos sobre producciones concretas, como las hortícolas.
ITALIA, POSTURA ACERTADA. El presidente de ASAJA apuntó además a los equilibrios políticos dentro de la UE para explicar el frenazo. Según su análisis, algunos países están presionando para introducir mejoras, mientras otros priorizan intereses industriales. «Aquí lo que hay es que Alemania quiere vender muchos coches en Mercosur… e Italia es un peso muy importante», ha manifestado Pedro Barato, quien elogia la posición de la primera ministra italiana: «Meloni lo está haciendo muy bien al decir que sus agricultores no pueden salir sacrificados por el automóvil».
Barato enmarcó el aplazamiento en la presión ejercida por el campo durante la movilización celebrada recientemente en Bruselas. «Diría que ha sido un momento histórico», porque la jornada no se limitó a la protesta en la calle: «Los dirigentes del COPA (que agrupa a las organizaciones profesionales del sectro agrario de toda la UE) estábamos sentados con la señora Von der Leyen, con el presidente del Consejo; y con el comisario de Agricultura; y a última hora… hemos estado reunidos con cuatro comisarios, Christophe Hansen (Agricultura), Piotr Serafin (Presupuestos), Maroš Šefčovič (Comercio) y Jessika Roswall (Medio Ambiente)».
IMPORTANTE MOVILIZACIÓN… QUE PUEDE SEGUIR. También subrayó la participación española, con más de 320 agricultores y ganaderos de ASAJA en la capital comunitaria (entre ellos, una delegación de Palencia y de Castilla y León).
Lejos de dar por cerrada la batalla, el presidente de ASAJA advirtió de que el aplazamiento no es un punto final. «Todavía no estamos satisfechos para decir que esto ha terminado», sostiene, «sino que textualmente he dicho que es el comienzo de un trabajo, de una lucha por defender lo nuestro. Y si hay que salir a las carreteras en España, habrá que seguir defendiéndolo».
Para el líder nacional de ASAJA, nos hallamos en un momento clave para conectar Mercosur con la negociación de la próxima PAC y el marco financiero europeo a partir de 2028. El sector se enfrenta a una ecuación insostenible, porque en la propuesta de la política agraria por parte de la Comisión Europea, «hay menos dinero y más obligaciones para ser profesional agroganadero», explica Pedro Barato.
LA PRIMERA VEZ Y LLAMAMIENTO AL GOBIERNO DE ESPAÑA. Y remató con un mensaje político de fondo: «Es la primera vez en la historia que coincide que el presupuesto de la Unión Europea es cuando más sube y, sin embargo, lo que más baja es el presupuesto agrario». En ese contexto, defendió que la seguridad y la soberanía alimentarias deben ser un eje estratégico de las políticas comunitarias. «Se confunden… mucho misil y mucho tanque; pero lo tenemos demostrado: el mejor misil es la alimentación y con esas cosas no se puede jugar».
Sobre la posición de España, Barato diferencia entre el Ministerio de Agricultura y la Presidencia del Gobierno: el ministro Luis Planas se ha pronunciado con contra de la propuesta de la Comisión Europea, pero reclamó mayor implicación política del Ejecutivo. «El presidente del Gobierno todavía no ha dicho nada, que es lo importante… y con un solo presidente de Gobierno que diga que no, esto no va adelante”.
ASAJA interpreta así este aplazamiento de la firma como una oportunidad para exigir cambios reales. «Todo lo que sea ganar tiempo para mejorar el contenido del acuerdo y esta propuesta de la PAC, bienvenido sea», concluye Barato, quien augura que la presión del sector continuará mientras no haya garantías efectivas para los agricultores y ganaderos europeos./


