La organización agraria ASAJA Castilla y León pide a la Junta planificación seria y más presupuesto para las ayudas a la retirada del amianto, tras varias convocatorias insuficientes

La Asociación hace esta petición ante la escasa dotación presupuestaria de una medida de la Junta de Castilla y León, que vuelve a dejar fuera a la mayoría de las solicitudes presentadas en la convocatoria 2026. ASAJA advierte que, a este ritmo de sustitución, será imposible cumplir la normativa que obliga a eliminar este material de los centros de trabajo antes de 2028.

Según la información recabada por ASAJA, dos de cada tres solicitudes podrían quedar sin apoyo, pese a que el plazo de presentación finalizó el 13 de febrero y se admitían sustituciones realizadas entre el 19 de agosto de 2025 y el 30 de junio de 2026. Esto implica que muchos agricultores y ganaderos, que ya han realizado la inversión, no recibirán ayuda ni podrán optar a futuras convocatorias.

BAJO PRESUPUESTO RECURRENTE

ASAJA denuncia que este problema no es puntual, sino recurrente desde el inicio de esta línea de subvenciones, que suma ya cinco convocatorias.

El presupuesto de la convocatoria 2026, igual que el de 2025, ha sido de 3 millones de euros, suficientes para atender apenas 160 solicitudes. ASAJA alerta de que, con este ritmo, no se cumplirá la normativa que exige la eliminación total del amianto antes de 2028.

CENSO DE INSTALACIONES

Hace unos meses, la Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León, responsable del área de Prevención Laboral, anunció la elaboración de un censo de instalaciones y emplazamientos con amianto para apoyar a los municipios de menos de 5.000 habitantes en el cumplimiento de la normativa, priorizando por grado de peligrosidad.

Recordemos que la uralita fue un material común en las cubiertas de las explotaciones agrarias, hasta que se confirmó que era dañina para la salud y se prohibió.

ASAJA considera esencial aportar transparencia sobre este proceso para conocer los plazos de intervención y ajustar el esfuerzo de los agricultores y ganaderos con el apoyo de las administraciones, “y no como hasta ahora, que parece que estamos dando palos de ciego, cumplimentando solicitudes y asumiendo toda la inversión en la mayoría de los casos, cuando parece que de partida ya habíamos sido excluidos”.