La Comisión Europea ha dado un paso importante en el reconocimiento del papel que desempeña la ganadería extensiva en Europa. La nueva Estrategia de la UE sobre la Ganadería, presentada la semana pasada, identifica a los sectores ovino y al caprino como actividades fundamentales para conservar los ecosistemas, prevenir incendios forestales y mantener vivo el medio rural.
El documento supone un respaldo institucional a un modelo productivo que desde hace décadas contribuye a cuidar el territorio mucho más allá de la producción de alimentos.

La Comisión reconoce expresamente que el pastoreo extensivo proporciona servicios ambientales esenciales y resulta imprescindible para la conservación de numerosos espacios naturales europeos.
RECONOCIMIENTO NECESARIO DE LAS MEJORES ALIADAS CONTRA LOS INCENDIOS
La nueva Estrategia también pone cifras a la difícil situación que atraviesa el sector. En los últimos veinte años, el censo europeo de ovino y caprino se ha reducido un 26%, situándose actualmente en alrededor de 54 millones de ovejas y 10 millones de cabras.
Uno de los aspectos más relevantes del documento es el reconocimiento del papel que desempeña el ganado extensivo en la gestión del ecosistema y, concretamente, para la lucha contra los incendios.
Según la propia Comisión Europea, aproximadamente 35 millones de hectáreas de hábitats protegidos dependen del pastoreo para conservarse en buen estado. La desaparición de esta actividad favorece la acumulación de matorral, incrementa el riesgo de grandes incendios forestales y acelera la pérdida de biodiversidad.
Para el sector de ovino y caprino, este reconocimiento confirma algo que el sector lleva años defendiendo, los rebaños no solo producen alimentos de calidad, sino que generan beneficios ambientales y sociales, ya que repercuten en toda la sociedad.
BUENDIAGNÓSTICO CON POCAS SOLUCIONES CONCRETAS
Aunque la Estrategia realiza un análisis muy preciso de la situación del sector, la interprofesional del sector, INTEROVIC, considera que las medidas planteadas todavía resultan insuficientes para revertir el proceso de abandono que vive la ganadería extensiva.
El documento plantea más de una treintena de acciones centradas en estudios, hojas de ruta y herramientas de apoyo, pero no incorpora mecanismos concretos que garanticen una remuneración adecuada de los servicios ambientales que prestan los ganaderos.
Desde la interprofesional se valora positivamente que, por primera vez, la Comisión sitúe a la ganadería extensiva como parte de la solución a algunos de los grandes retos europeos como la adaptación al cambio climático, la prevención de incendios, la conservación de la biodiversidad y la cohesión territorial.
«Que la Comisión Europea reconozca por fin el papel estratégico del ovino y el caprino es una excelente noticia. Ahora el reto consiste en que ese reconocimiento se traduzca en medidas que permitan mantener vivas las explotaciones y asegurar el relevo generacional del sector», concluye Raúl Muñiz, presidente de la interprofesional.


