Los ganaderos afectados denuncian que los ataques se suceden desde hace meses y alertan de que la situación puede convertirse en “una auténtica sangría” si no se adoptan medidas urgentes
Salamanca, 15 de septiembre de 2026| ASAJA Salamanca denuncia dos nuevos ataques de lobo registrados en sendas explotaciones ganaderas situadas en los términos municipales de Almendra y Cabeza de Framontanos.
Uno de los ataques se ha producido en una explotación de ganado limusín selecto, lo que incrementa considerablemente el perjuicio económico ocasionado a los profesionales afectados. A la pérdida directa de los animales se suman la inquietud permanente, el estrés provocado al resto del ganado y las dificultades que supone mantener los animales en régimen extensivo ante la presencia continuada del lobo.
Los ganaderos afectados aseguran que estos episodios se vienen repitiendo de forma constante desde hace aproximadamente cuatro meses. Según explican, inicialmente los ataques se dirigían principalmente contra el ganado ovino, pero ahora también están afectando al vacuno, incluso a explotaciones de animales de pura raza y alto valor genético.
Los municipios de Villarino de los Aires, Trabanca y Almendra se encuentran entre los principales términos afectados por esta sucesión de ataques. Los profesionales señalan que “raro es el día en el que no se produce algún ataque en la zona” y califica la situación de “auténtica hecatombe”.
“Si esto no se frena de manera inmediata, va a convertirse en una sangría y en un problema todavía mucho mayor para todas las explotaciones ganaderas de la comarca”, advierten.
ASAJA Salamanca considera inadmisible que los ganaderos tengan que asumir prácticamente a diario las consecuencias de la proliferación del lobo y reclama a las administraciones competentes que actúen con urgencia. La organización agraria exige medidas eficaces para controlar la población de lobos, proteger las explotaciones y evitar nuevos daños.
Asimismo, ASAJA Salamanca insiste en que las indemnizaciones deben tramitarse con rapidez y ajustarse al valor real de los animales, especialmente cuando los ataques afectan a ejemplares de raza pura y elevado valor genético.





