Segovia, 8 de junio de 2026.- Desde el 2019 hasta el día de hoy, el número de cabezas de ganado muertas en nuestra provincia ha aumentado de forma exponencial.
Estos incrementos de los ataques provocan graves daños económicos a los ganaderos, que ven afectados su cabaña ganadera con pérdidas de animales y disminución de los rendimientos productivos. Otra parte de los ataques y del daño, como son los perjuicios indirectos, a menudo son difíciles de demostrar y quedan fuera de esta contabilidad, perdidas al igual que ocurre con las cabezas muertas que muchas veces el ganadero no es capaz de encontrar.
De media en la provincia de Segovia tenemos más de 2 animales muertos diarios por el ataque del cánido.
La Junta de Castilla y León también debe de proceder de forma más diligente, no puede ser que haya ganaderos que lleven casi un año sin cobrar los siniestros que les ha producido el cánido.
Con el nuevo Gobierno autonómico esperamos que este más cerca el control poblacional del lobo; en otras Comunidades Autónomas limítrofes ya se están produciendo estos controles con el beneficio directo hacia los ganaderos
Desde nuestra Organización seguiremos presionando para poder controlar al lobo en aquellas zonas donde se hace inviable la actividad ganadera. Lo primero es proteger al ganadero y su actividad económica y luego al lobo. En lo que no se corrija esta situación, seguiremos interponiendo demandas judiciales para hacer justicia hacia nuestros ganaderos.


