Segovia a 3 de marzo de 2026.: Las guerras siempre son malas y no las quiere nadie. Los mayores perjudicados de un conflicto bélico son las personas que lo padecen en primera persona. Pero este conflicto bélico tiene muchas aristas y una es como puede afectar al precio de las materias primas y a su evolución en las próximas semanas.

El sector cerealista que se encuentra en una situación muy complicada se encuentra muy pendiente de la evolución de los precios de los fertilizantes y el petróleo. El precio del gas-oil y de los fertilizantes no solo afecta a la agricultura de secano, si no también al regadío, por lo que hay que estar muy pendiente de la evolución del conflicto y nuestras Administraciones Públicas ya tendrían que estar pendiente de tomar medidas por si el conflicto se anquilosa y se alarga.

Desde ASAJ Segovia ya hemos preparado una batería de medidas que se pueden implementar en caso de que la situación del precio de las materias primas de dispare y hagan muy complicada la viabilidad de nuestro sector. Hay muchos campos de trabajo donde se pueden implementar medidas como: devolución del Impuesto de Hidrocarburos, IVA de los fertilizantes, Aranceles, Ayudas Directas, Agroseguro, Gestión Tributaria, …

El conflicto en Irán amenaza con perturbar un importante centro de producción y transporte de fertilizantes, lo que aumenta el riesgo de un aumento de los costes de los cultivos y la inflación de los alimentos. La región del Golfo alberga algunas de las plantas de fertilizantes más grandes del mundo, y el estrecho de Ormuz gestiona aproximadamente un tercio del comercio mundial de nutrientes. Los precios ya eran elevados antes de que estallara el último conflicto en Oriente Medio. Los precios de la urea granulada en Egipto han subido 60 dólares por tonelada métrica desde el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, y los compradores ya están buscando otros proveedores en el norte de África

Nuestros políticos deben tomar conciencia de los problemas de nuestro sector y deben de poner medidas para mejorar su situación. El escuchar al sector y el atender nuestras reivindicaciones facilitaría mucho nuestra actividad y haría más viable nuestros negocios. El estar preparados para aplicar medidas en caso de que fueran necesarias, sería anticiparse a los posibles problemas e intentar que el sector salga lo menos perjudicado posible.