ASAJA Soria celebró esta mañana su asamblea general ordinaria en el salón de actos de la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León. En la que es la reunión más importante del año entre los socios de la organización profesional agraria, se llevó a cabo la habitual lectura del acta de la asamblea anterior, a cargo del secretario general, Sergio Moreno, además del balance de cuentas del ejercicio pasado y la presentación del presupuesto del actual, por parte de la tesorera de la OPA, Montserrat Gil.

Asimismo, se abordó el balance de la actividad reivindicativa de los últimos 12 meses. Durante este período, ASAJA ha fortalecido con profesionalidad y rigor el liderazgo en la defensa de los intereses agrarios provinciales, en unos meses extraordinariamente complicados para el sector, como ha explicado detalladamente la presidenta, Ana Pastor, ante varios cientos de profesionales del campo soriano. También comentó que “el sector agrario se encuentra en un momento crítico donde la falta de rentabilidad y la incertidumbre marcan la agenda diaria de agricultores y ganaderos. En provincias como Soria, donde el cereal es un pilar económico, la situación se ha tensado por los costes disparados y los ruinosos precios por nuestro trabajo. Cuando hablas con los compañeros en el campo todos coinciden en que la principal preocupación sigue siendo el desequilibrio entre lo que cuesta producir y el precio que se recibe por nuestro trabajo”.

Pastor aseguró que “en todo un año entre asamblea y asamblea se ha luchado en Soria, en Estrasburgo, Bruselas, Valladolid y Madrid por los asuntos más importantes para nuestras explotaciones; ya sea la rentabilidad en general de los cereales y el girasol, las medidas fiscales, la seguridad en el campo, la formación, atajar las enfermedades ganaderas, el seguro agrario, las prohibiciones de cosecha, la sanidad de los cultivos, la mejora y adecuación de los cauces, la seguridad social, la PAC, el control cinegético, las importaciones sin control y los acuerdos comerciales con terceros países, etcétera”.

            En la asamblea quedó patente, una edición más, que ASAJA es una organización que trabaja con el fin de que sus asociados tengan la mejor defensa para poder continuar su labor diaria en el campo; todo ello con una nueva exhibición de unidad. Como confesó la presidenta provincial de ASAJA, “esta asociación se consolida como ese soporte técnico y jurídico indispensable que permite al profesional centrarse en lo que mejor sabe hacer: producir alimentos de calidad y con total garantía. Lo digo muchas veces: Esta unidad es la herramienta más poderosa de la organización para sentarse en las mesas de negociación o para salir a las calles a pedir lo que nos corresponde justamente. La fuerza de ASAJA reside en que somos lo que los socios quieren; cada asociado sabe que no pelea solo. Su voz se multiplica por la de otros muchos que comparten sus mismos problemas y que tienen la intención de conseguir un futuro digno y rentable para nuestras explotaciones”.

La situación no deja dudas: “Trabajando nos estamos arruinando”

Asistió a esta asamblea, como es habitual, el presidente de ASAJA en Castilla y León, Donaciano Dujo, quien tuvo unas palabras iniciales para hacer recaer en las administraciones una parte importante de la responsabilidad ante la pérdida de rentabilidad del campo. En el ámbito autonómico, denunció la falta de medidas efectivas por parte de la Junta de Castilla y León para aliviar el incremento de los costes de producción. A su juicio, no se han articulado respuestas suficientes en aspectos clave como el apoyo directo a fertilizantes, carburantes o la modernización de explotaciones, lo que deja a los agricultores sin herramientas para compensar el encarecimiento de su actividad.

Asimismo, el máximo responsable regional de la organización se dirigió a los profesionales del campo que se habían citado en la sede de la Junta de Castilla y León en Soria para lamentar que la falta de rentabilidad puede derivar en una consecuencia que puede ser estructural: “el abandono progresivo del cereal en territorios como Soria donde apenas existen alternativas por las condiciones de suelo, altitud y clima. Este desequilibrio tiene implicaciones más amplias. Castilla y León, tradicionalmente considerada el granero de España podría dejar de desempeñar ese papel si no se corrige la tendencia, pero el resto de España va detrás”.

A la vez, apuntó a la Unión Europea como principal responsable del errático rumbo actual, tanto por el diseño de la nueva PAC como por su política comercial y aseveró que “no puede ser que sigamos con la imposición de normativas excesivas o alejadas de la realidad productiva, al tiempo que se impulsan acuerdos ahora uno detrás de otro, que introducen competencia desleal al permitir la entrada de productos de terceros países con menores exigencias”.

Dujo no ocultó, por otra parte, que el campo no ha vivido una situación de tanta incertidumbre como sucede en estos momentos y ha urgido al Partido Popular y Vox a “cerrar cuanto antes un acuerdo de Gobierno”. Por otro lado, elogió la labor de los técnicos de ASAJA Soria y del resto de la región en todo lo referente a la tramitación de los seguros agrarios y la PAC.

Dujo además mencionó otro sinfín de asuntos de actualidad agroganadera, entre los que destacó la falta de control de la fauna silvestre y, por último, no descartó nuevas manifestaciones en fechas próximas, más allá de la prevista el 20 de mayo en Valladolid. Todo ello después de matizar que esta organización “está día a día al pie del cañón, buscando soluciones en común, batallando, colaborando en todo lo que está en su mano con las administraciones, dando su punto de vista para mejorar el sector, pero con los pies en el suelo, sin demagogias y de forma profesional”.