Antes, el día 20, la organización participará en la manifestación ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo
Esta mañana, en unidad de acción, nuestras organizaciones profesionales han anunciado el próximo acto reivindicativo, esta vez bajo el lema «EL CAMPO NO SE VENDE. NUESTRO FIN SERÁ VUESTRA HAMBRE».
Transcribimos a continuación el comunicado:
«En unidad de acción con UPA, COAG y ASAJA de Soria, hemos decidido celebrar la convocatoria de un acto reivindicativo y una concentración pública de agricultores y ganaderos, ante la situación crítica que vive el campo soriano.
Nos vemos obligados a dar este paso por la grave preocupación y el profundo malestar que existe en el sector agrario de nuestra provincia. En primer lugar, el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur supone una amenaza directa para nuestros agricultores y ganaderos, al permitir la entrada de productos procedentes de terceros países que no cumplen las mismas exigencias sanitarias, laborales y medioambientales que se nos imponen aquí. Esto genera una competencia claramente desleal.

Por este motivo anunciamos también que el próximo día 20 de enero participaremos en la manifestación convocada por el CEJA (FNESA/JA), en Estrasburgo (Francia) coincidiendo con la sesión plenaria del Parlamento Europeo en el que se deciden algunos asuntos sobre el Mercosur, con la asistencia prevista de más de 4500 agricultores europeos. En la provincia de Soria tememos especialmente por el vacuno de extensivo y la miel.
Aunque en este momento el acuerdo con Mercosur es el que atrae toda la atención, recordamos que desde el año pasado se han cerrado o se están tratando acuerdos con: Canadá (firmado ya), México, Marruecos, Emiratos Árabes Unidos, Australia o La India (en fase final), entre muchos otros.
Pero, sin duda alguna, el pacto suscrito con EEUU y la guerra de los aranceles desatada por la administración Trump, las medidas arancelarias en la relación con China en el marco de las consecuencias derivadas de esta guerra comercial, y las repercusiones de la guerra en Ucrania iniciada por Rusia, son los grandes causantes de las prisas y precipitaciones que denunciamos en la búsqueda de acuerdos comerciales estables con otros terceros países que lleva a cabo la UE, ante la grave erosión de estos tres grandes mercados.
Estas prisas están ocasionando posibles acuerdos precipitados que generarán perjuicios y son una amenaza para nuestras explotaciones al no aportar reciprocidad ni unas garantías mínimas para nuestra agricultura y ganadería. Por lo que puede ser la puntilla final para algunos de nuestros sectores.
Este es el motivo de la necesidad de retrasar los periodos de negociación, para obtener mejoras, equilibrios y mayor justicia para nuestro sector dentro de estos acuerdos. O rechazarlos de plano cuando no existen garantías, como ahora ocurre.
Por ello desde las organizaciones venimos advirtiendo de este peligro y así lo hemos denunciado por ejemplo en la concentración ante el MAPA el año pasado.
Lamentablemente en esa ocasión echamos de menos algunas de las voces que se escuchan ahora sobre Mercosur. Recordemos que el año pasado protestamos por el vergonzoso acuerdo pactado por la UE con Trump, que impone el 0% de arancel para todo lo que nos viene de EEUU y por el contrario impone importantes aranceles para el envío de nuestros productos agroalimentarios. Ese acuerdo con la administración Trump, sin ir más lejos, afecta ya a nuestros vinos sorianos con el 15% de arancel, mientras que los de California pueden venir al 0%, por no hablar del trigo o el resto, que les pasa lo mismo. Algunos sabrán por qué no dijeron nada entonces.
Por desgracia en el campo, para hablar de problemas, no hace falta recurrir a esfuerzos adivinatorios sobre el resultado que tendrán dentro de unos años estas negociaciones, porque ya hay graves problemas que son presente y siguen sin solución como la terrible crisis de precios del cereal, con cotizaciones que no cubren los gastos de producción, en un contexto marcado por el incremento desmesurado de los costes, especialmente de los fertilizantes y otros insumos, como consecuencia de la guerra de Ucrania.
En la acción reivindicativa mencionada en el MAPA pedimos apoyo fiscal por el consumo de fertilizantes y medidas para controlar la importación, y seguimos sin respuesta ni solución.
Desde el sector también denunciamos la excesiva burocracia que las administraciones están imponiendo al campo, con normativas cada vez más complejas que dificultan nuestro trabajo diario y alejan a los profesionales de su verdadera labor: producir alimentos. No puede ser que para pedir un código de producción o el desarrollo de una inversión se demoren las cosas meses, si no años, por no decir los trámites del día a día, con registros, comunicaciones, cuaderno de explotación y demás engorros administrativos.
Nos preguntamos si tiene algún sentido que se siga exigiendo aquí lo que no se exige a ninguna producción que pueda venir por los acuerdos con terceros países que he mencionado. En nuestra opinión: no, no tiene sentido. O se les exige a ellos lo mismo que a nosotros, o se nos exige a nosotros lo poco que se les exige a ellos. En cualquier caso, el consumidor pagará y debe ser consciente de la pérdida de calidad y de soberanía alimentaria que puede traer, de un modo o del otro, este asunto.
Este exceso burocrático también nos afecta en otros asuntos como la necesidad del control cinegético ante el incremento y aparición de nuevas o viejas enfermedades. Por cierto, la sanidad animal es una de las grandes preocupaciones de nuestros ganaderos, pues aunque ahora estamos en el ‘impasse’ invernal ya vemos la primavera a vuelta de la esquina y precisamos soluciones ya.
Además, y a pesar de los avances arrancados a la Comisión en Europea, a raíz de la manifestación del 18 de diciembre de 2025, en Bruselas, y esos 45.000 millones de euros más a partir de 2028, nos preocupa enormemente el futuro del sector ante los recortes previstos en el próximo Marco Financiero Plurianual y en la Política Agraria Común para el periodo 2028-2034, que ponen en grave peligro la continuidad de muchas explotaciones y el futuro del medio rural en una provincia como Soria.
Por todo ello, convocamos este acto reivindicativo para defender la dignidad de nuestro trabajo, la viabilidad de nuestras explotaciones y el futuro del campo, y para exigir a las administraciones y fuerzas políticas unas directrices agrarias justas, coherentes y comprometidas con los agricultores y ganaderos.
El próximo día 29 de enero, en Soria capital, como coordinadamente se hará por toda España, celebraremos una Manifestación y Concentración, desde Mariano Vicén, pasando por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno, para terminar con un acto solemne de sepelio por la Agricultura y Ganadería Soriana, Española y Europea, en la Plaza de Mariano Granados».


