Como ya se informó, la Dirección General de Política Agraria Comunitaria ha publicado una resolución por la que flexibiliza las obligaciones de los agricultores acogidos a la práctica P5 de los ecoesquemas, correspondiente a espacios de biodiversidad en tierras de cultivo. En concreto, la medida permite adelantar en un mes la fecha a partir de la cual pueden recolectarse las parcelas comprometidas como superficies de “no cosechado”, conocidas habitualmente entre los agricultores como parcelas para “los pajarillos”.
ASAJA Soria insiste en que la flexibilización es una medida adecuada, lógica y necesaria ante el adelanto que ha experimentado la cosecha esta campaña. Precisamente por ello, la organización agraria considera que no existen razones suficientes para limitar su aplicación únicamente a las comarcas de Arcos de Jalón y Campo de Gómara.
La organización recuerda que el adelanto de la cosecha ha sido manifiesto en el conjunto de la provincia y que las diferencias entre unas comarcas y otras no alcanzan, ni mucho menos, el mes que justificaría un tratamiento tan distinto.
Por este motivo, ASAJA Soria vuelve a insistir a la Administración regional que reconsidere el ámbito territorial de la resolución y haga extensiva la excepcionalidad a todas las comarcas de la provincia de Soria.
Para ASAJA, si la Administración ha considerado oportuno adaptar los plazos a la realidad de esta campaña (una decisión que la organización comparte), resulta coherente que esa adaptación alcance también a aquellos agricultores de otras zonas de la provincia que se encuentran en circunstancias similares.
En virtud de la resolución, las parcelas solicitadas en la PAC 2026 dentro de la ayuda de ecoesquemas de espacios de biodiversidad, correspondientes a la práctica P5 y comprometidas como superficies de “no cosechado” en las comarcas de Arcos de Jalón y Campo de Gómara, podrán recolectarse a partir del 1 de agosto de 2026.
La flexibilización está sujeta, no obstante, a una serie de condiciones, que están detalladas en la resolución y que son:
- Los cordones de paja resultantes de la recolección deberán permanecer sobre el terreno al menos hasta el 1 de septiembre, sin que puedan utilizarse mecanismos picadores de paja.
- Además, estos cordones deberán mantenerse en bandas distribuidas por la parcela, evitando una única acumulación que concentre toda la fauna en un mismo punto.
- Hasta el 1 de septiembre tampoco podrá realizarse ninguna labor sobre el terreno, incluidas labores culturales, fertilización o aplicación de productos fitosanitarios.
- Finalmente, los titulares deberán realizar y conservar fotografías georreferenciadas que acrediten la existencia de alimento para la avifauna en el suelo y ponerlas a disposición de la Administración si fueran requeridas. Para cada parcela será necesario disponer, al menos, de dos fotografías: una de visión general y otra de detalle.
ASAJA Soria confía en que la Junta dé muy pronto un paso más y extienda la flexibilización cuanto antes a toda la provincia, evitando diferencias entre agricultores que han afrontado una campaña marcada por un adelanto generalizado de la cosecha.


