Ahora que las elecciones han pasado y la campaña llena de promesas ha quedado atrás, desde ASAJA Ávila creemos que es el momento de ponerse a trabajar.

Independientemente de los pactos que se alcancen, es el momento de que la política materialice las promesas y comience a actuar para resolver los problemas reales que, en nuestro caso, pasan por trabajar por el campo abulense.

En este sentido, el campo debe ocupar un lugar prioritario. Así ha sido durante las pasadas semanas de campaña, en las que precisamente el campo ha sido fuente de promesas y titulares, como bien vaticinábamos, y también la excusa para que tantos políticos de toda ideología mostraran gran sensibilidad ante la situación que atraviesan los agricultores y ganaderos de nuestra provincia.

Ahora ha llegado el momento de demostrar que esa preocupación era real y que esas promesas van a transformarse en hechos. Todos los partidos, gobiernen o no, deben mantener su compromiso con este sector y olvidarse de la declaración de intenciones para pasar a la acción.

El campo necesita decisiones políticas que mejoren realmente la vida de quienes trabajan la tierra y cuidan del ganado para que toda la población pueda alimentarse. Debemos ser todos conscientes de que, si el campo se ve perjudicado, el consumidor va a ser el que pague directamente, por no hablar de los perjuicios a nivel empresarial, laboral y socioeconómicos.

Como ya reivindicó ASAJA Ávila antes de las elecciones en un comunicado de prensa, solicitamos medidas realistas que acaben con la problemática diaria que encuentran nuestros agricultores y ganaderos en su día a día.

Necesitamos medidas que garanticen precios justos, menos burocracia, apoyo real al relevo generacional y políticas que frenen el abandono del medio rural, además de una lucha eficaz contra el lobo y otras especies que causan verdaderos problemas.

Pedimos la integración de Agricultura, Ganadería y Medioambiente en una única gestión que evite duplicidades y contradicciones, la aplicación real de la Ley de la Cadena Alimentaria y ayudas directas urgentes para cultivos clave como el cereal, especialmente castigado en la provincia.

Igualmente volvemos a poner el foco en la necesidad de garantizar condiciones equitativas frente a importaciones, reforzar el control de plagas con criterios técnicos y asegurar políticas sanitarias ganaderas viables. No olvidamos tampoco la necesidad de revisar las políticas medioambientales y forestales, y de que se reconozca el papel del campo en la prevención de incendios. A todo ello sumamos la demanda de inversiones en infraestructuras hidráulicas, caminos rurales y acceso al agua, junto a un refuerzo de la seguridad en el medio rural para frenar los robos en explotaciones.

Actualmente, además, desde ASAJA Ávila queremos también señalar la movilización que se está desarrollando hoy en Valladolid, donde agricultores y ganaderos de toda la comunidad están alzando la voz ante una situación insostenible. El encarecimiento de los carburantes y fertilizantes está asfixiando al sector y comprometiendo seriamente la viabilidad de las explotaciones, por lo que exigimos a los responsables políticos medidas urgentes y eficaces que frenen esta escalada de costes.

Es el momento de ponerse a trabajar, algo que hacemos cada día desde el campo y que seguiremos haciendo todo el año, durante los próximos cuatro años, como siempre han hecho agricultores y ganaderos de Ávila, con esfuerzo, constancia y responsabilidad; la misma que reclamamos ahora a quienes tienen la tarea de gobernar o ejercer oposición.

No caben más excusas ni dilaciones: es imprescindible la puesta en marcha de soluciones que garanticen el futuro del campo.