Ávila, 23 de marzo de 2026

ASAJA Ávila, en línea con ASAJA nacional, considera limitadas e insuficientes las medidas que el Gobierno de España ha aprobado recientemente para paliar el impacto de la crisis energética en el sector agrario.

Tras analizar más detenidamente las medidas publicadas el sábado en el BOE, desde ASAJA Ávila se advierte de que las medidas son de carácter meramente coyuntural, en un contexto marcado por el aumento de los costes de producción y la falta de rentabilidad en las explotaciones.

Las iniciativas propuestas por el Gobierno solo podrían tener cierto efecto si la situación internacional se resolviera a corto plazo, ya que , en caso contrario, resultarán claramente limitadas para afrontar la situación estructural que atraviesan agricultores y ganaderos.

Entre las medidas adoptadas se incluye una ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo agrícola consumido. El cálculo se realizará tomando como referencia el consumo anual declarado en 2025 a través de la solicitud de devolución del impuesto de hidrocarburos, que deberá presentarse a partir del 1 de abril.

El periodo subvencionable abarca desde el 22 de marzo hasta el 30 de junio. Para determinar la cuantía, se establecerá un consumo medio diario a partir del total anual, que se multiplicará por los días incluidos en ese periodo y por el importe de la ayuda.

La segunda medida contempla ayudas directas a los fertilizantes, con 22 euros por hectárea en secano y 55 euros por hectárea en regadío, hasta un máximo de 300 hectáreas por explotación.

Podrán beneficiarse tanto perceptores como no perceptores de la PAC, siempre que las explotaciones estuvieran registradas antes del 30 de mayo de 2025. Este requisito deja fuera, por el momento, a quienes se hayan incorporado con posterioridad, una cuestión pendiente de aclaración.

El paquete se completa con una línea de financiación de 300 millones de euros a través de créditos ICO avalados por el Estado. Una medida que, aunque puede facilitar liquidez en un primer momento, supone incrementar el endeudamiento del sector, que ya se encuentra sometido a una fuerte presión económica.

ASAJA Ávila insiste en que el problema de fondo no es coyuntural. El incremento sostenido de los costes, unido a unos precios en origen que no compensan, mantiene al sector en una situación crítica. Por tanto, estas medidas pueden ayudar puntualmente, pero no resuelven el problema real, ya que el campo necesita medidas estructurales que garanticen su viabilidad.

Además, desde ASAJA se recuerda que esta situación es la que llevó a miles de agricultores y ganaderos a movilizarse a principios de 2024, y se advierte de que la actual crisis energética no es más que un agravante de un problema que viene de lejos.