El presidente de Asaja Ávila defiende en la Subcomisión de la Profesión Veterinaria la unificación de los servicios veterinarios y aborda con los grupos parlamentarios la sanidad animal, burocracia, relevo generacional y medio rural
Ávila, 26 de mayo de 2026
El presidente de Asaja Ávila, Joaquín Antonio Pino, ha reclamado en el Congreso de los Diputados la creación de un mando único veterinario para toda España y una mayor capacidad de intervención del Estado ante las crisis sanitarias.
Durante su comparecencia en la Subcomisión para el Estudio de la Situación del Sector Veterinario, Pino ha defendido que la sanidad animal y la salud pública requieren una coordinación nacional efectiva y ha advertido de que la actual fragmentación competencial dificulta la respuesta frente a amenazas sanitarias.
“El Estado es el Estado; tendremos regiones y comunidades autónomas, pero la sanidad y la salud pública son una”, ha afirmado durante una intervención en la que también ha abordado otros temas en su intervención y durante las respuestas a los distintos grupos parlamentarios.
Ante las cuestiones planteadas por el grupo catalán, Pino ha defendido que las enfermedades “no entienden de fronteras”. Como ejemplo, ha citado el riesgo que supone la peste porcina africana para el conjunto del sector porcino español y ha defendido que el Gobierno central debe poder ejercer plenamente las competencias de coordinación sanitaria previstas en la legislación estatal. “Lo que hace falta es que haya una respuesta como Estado”, ha señalado.
El presidente de Asaja Ávila ha identificado como uno de los principales problemas la dispersión de competencias veterinarias entre distintos ministerios. A su juicio, y respondiendo a Sumar, “España necesita una autoridad veterinaria única, como ocurre en la mayoría de países de la Unión Europea”. También ha mostrado su apoyo a la presencia de veterinarios en todos los órganos relacionados con la salud pública y la vigilancia epidemiológica, aunque ha rechazado que la figura del veterinario de explotación sea obligatoria. Según ha explicado, esa regulación añade cargas administrativas sin aportar mejoras reales a la atención sanitaria de los animales.
Durante el intercambio con los representantes de Vox, Pino ha criticado las normativas inspiradas, en su opinión, por planteamientos “animalistas” alejados de los criterios técnicos veterinarios. En este sentido, ha cuestionado la Ley de Protección Animal y el Real Decreto 666/2023 sobre medicamentos veterinarios, al considerar que han incrementado la burocracia y han dificultado el trabajo diario de los profesionales. También ha reclamado un refuerzo de los controles veterinarios en fronteras para evitar la entrada de enfermedades y productos procedentes de terceros países que no cumplen los mismos requisitos que los productores europeos.
En cuanto al relevo generacional, y abordando los planteamientos del Grupo Socialista, el dirigente agrario ha puesto el foco en la falta de rentabilidad de las explotaciones como principal obstáculo para el relevo generacional en el campo. Ha defendido medidas fiscales, ayudas ágiles y una reducción de cargas administrativas para facilitar la incorporación de jóvenes y mujeres al sector agrario. Asimismo, ha alertado sobre la escasez de medios y personal en las unidades veterinarias y ha reclamado convocatorias periódicas de empleo público para cubrir las jubilaciones previstas en los próximos años.
Pino ha defendido una visión global de la profesión veterinaria, desde los profesionales que trabajan en explotaciones ganaderas hasta los destinados en puestos de control fronterizo, embajadas o administraciones públicas. El presidente de Asaja Ávila, desde su posición también de veterinario e ingeniero agrónomo y respondiendo a los populares, ha reivindicado la importancia de la veterinaria ligada al medio rural y a la producción ganadera, recordando que “no solo son mascotas, no solo son pequeños animales”. Asimismo, ha reclamado mejores perspectivas profesionales para los veterinarios del Estado destinados en fronteras y una solución para los profesionales dedicados al saneamiento ganadero, a quienes ha atribuido buena parte de los avances sanitarios que han permitido impulsar las exportaciones ganaderas españolas. Según ha denunciado, estos trabajadores sufren “falta de reconocimiento, bajos salarios y una precarización importante” y “hay que darles una solución, una salida y unas retribuciones dignas”, ha afirmado.
Igualmente, ha defendido el valor de la ganadería extensiva como herramienta de prevención de incendios forestales y conservación del medio natural, una labor que “siempre se ha hecho con ganadería”.
La comparecencia ha concluido con una reivindicación que ha presentado como prioritaria para el futuro de la profesión veterinaria. “Tiene que haber una unificación funcional. Tendrá que haber veterinarios en distintos ministerios si corresponde, pero bajo una unidad técnica”, ha afirmado. Para el presidente de Asaja Ávila, España necesita unos servicios veterinarios coordinados bajo un mando común y un Ministerio con capacidad legal para asumir la dirección de las crisis sanitarias cuando estas afecten al conjunto del territorio nacional.
“No puede ser que postulados políticos impidan que eso se dé”.

Comparecencia en el Congreso
Durante su comparecencia, el presidente de Asaja Ávila ha defendido una mayor presencia de los veterinarios en las políticas públicas relacionadas con la salud y la seguridad alimentaria y ha advertido de que España afronta desafíos sanitarios y económicos que exigen reforzar el papel de estos profesionales en todos los niveles de la Administración.
“La veterinaria no es un asunto corporativo. Es un asunto de país”, ha afirmado ante los miembros de la subcomisión, donde ha defendido que la salud pública comienza mucho antes de la atención hospitalaria y se construye diariamente en explotaciones ganaderas, mataderos, laboratorios, puestos de control fronterizo o en los procesos de certificación necesarios para abrir mercados internacionales a los productos españoles.
“España no puede diseñar su salud pública del siglo XXI dejando a la veterinaria en un papel secundario”, ha dicho, a la vez que ha señalado que organismos como la futura Agencia Estatal de Salud Pública deben incorporar veterinarios en sus órganos directivos, comités científicos y estructuras técnicas “no por cuota ni por cortesía institucional, sino por competencia técnica”.
Pino ha recordado que el sector agroalimentario español tiene su peso estratégico en el PIB, ya que aporta alrededor del 9% de este y más del 11% del empleo nacional. Además, ha destacado que el sector mantiene uno de los principales superávits comerciales de la economía española, con exportaciones superiores a los 78.000 millones de euros y un saldo positivo de más de 18.000 millones.


