Ávila (CyL), 29 de mayo de 2026
La organización agraria ASAJA de Castilla y León presentó esta semana las alegaciones al
Esquema Provisional de Temas Importantes elaborado por la Confederación Hidrográfica
de Duero como documento base para el proyecto del cuarto ciclo de Plan Hidrológico de la
Cuenca del Duero (2027-2034). Para la organización agraria, el Plan Hidrológico, en una
cuenca tan extensa como la del Duero, es un documento de política agraria de primera
envergadura, que conlleva presupuesto público e implica a varias administraciones, y que
por tanto debe de surgir del consenso entre todas las partes. Un consenso que no hubo con
el plan vigente, que aprobó el Gobierno por decreto con el rechazo mayoritario del Consejo
del Agua, donde están representadas las partes afectadas.
La organización agraria aboga por que se incremente la superficie de regadío en Castilla y
León, al menos hasta alcanzar la media nacional -el 23% de la SAU es regable, frente al
15% en Castilla y León- para lo cual es necesaria una mayor capacidad de almacenamiento
de agua, bien creando nuevos pantanos u optando por otras vías alternativas. Respecto a la
modernización del regadío, ASAJA pide que el Plan Hidrológico contemple la actuación en
la totalidad de las hectáreas que todavía están pendientes, lo que permitirá un uso más
eficiente del agua, para lo que se deben habilitar las partidas presupuestarias suficientes por
parte del Estado y de la Junta de Castilla y León.
ASAJA pide que no se restrinja más el uso de las aguas subterráneas, que se dé continuidad,
con seguridad jurídica suficiente, a las concesiones y derechos de riego que caducan en el
año 2035, y que no se pongan obstáculos para la concesión de aguas destinadas al
suministro ganadero en las granjas existentes o las que se puedan crear. Sobre la calidad de
las aguas, ASAJA sostiene que la actividad agroganadera no es la única que puede tener
incidencia negativa en la misma, y aboga por mejorarla mediante un código de buenas
prácticas agrícolas que sea realista y no penalice los ingresos agrarios.
ASAJA se opone a caudales ecológicos que no se han fijado con un criterio racional y que
penalizan sobre todo a la agricultura, se opone a proyectos que por sistema eliminen obras
de actuación en el cauce del río hechas en su día, y exige la limpieza periódica del cauce de
ríos y arroyos para evitar daños por inundaciones.
Respecto a cuestiones de gobernanza, ASAJA critica los farragosos procedimientos
administrativos en materia de aguas, y los injustificados retrasos, que muchas veces se
miden en años, en la resolución de los expedientes, a los que la CHD tiene acostumbrados a
los usuarios del agua.


