Ávila, 27 de abril de 2026
Estos días, la Comisión Europea publicaba su comunicación “AccelerateEU” sobre energía, que establece un plan de acción para hacer frente a la dependencia de combustibles fósiles en la Unión Europea y, en particular, a la crisis de precios de la energía tras el cierre del estrecho de Ormuz. Parte importante de estas propuestas, en concreto las que abogan por aumentar la producción nacional de biocombustibles sostenibles y también las alternativas a los fertilizantes químicos, tienen un impacto directo en los agricultores europeos, y muy especialmente para una comunidad como Castilla y León, con un gran potencial por desarrollar, tal como destaca ASAJA.
La producción europea de biomasa, complementada con el biogás y el biometano, tienen un papel estratégico para sustituir la dependencia de combustibles fósiles importados, especialmente en sectores como el agrario, en los que la electrificación sigue siendo difícil. “Estos proyectos, vinculados a explotaciones y cooperativas agrícolas y ganaderas, pueden reducir la dependencia del petróleo y a la vez generar ingresos adicionales para los agricultores y crear una nueva fuente de valor en el medio rural”, apunta ASAJA, que destaca lo relevante que es equilibrar con alternativas sostenibles el consumo energético para una comunidad autónoma con amplias superficies de cultivo cerealista y que es la mayor consumidora de carburantes del país.
A la vez, ASAJA destaca otro de los puntos contenidos en la comunicación de la CE, el referido a identificar alternativas a las materias primas fósiles para los fertilizantes y promover soluciones circulares de base biológica, a través de fórmulas que combinen la recuperación de nutrientes reciclados de origen agrario (estiércoles, purines, restos de cosecha…).
Estas propuestas contribuirían a hacer más sostenible el sector agrario regional y a la vez contribuir a una transición energética eficiente. No obstante, ASAJA destaca que para ello es fundamental el compromiso coordinado de todas las administraciones (nacional, autonómica y local) para que se establezca una regulación clara, una planificación territorial adecuada que responda a las necesidades locales y contar con incentivos bien diseñados y que repercutan en el campo, además de promover modelos de participación activa del sector agrario.
Por último, ASAJA valora positivamente que haya un importante número de empresas, de promotores, que han presentado proyectos de plantas de biogás en Castilla y León, muchos de los cuales están en distintas fases administrativas para conseguir las licencias. Por el interés estratégico de las mismas, en el que está involucrado el sector primario, ASAJA pide el decidido apoyo de todas las administraciones implicadas y un acortamiento de los plazos para que se vayan convirtiendo en realidades lo antes posible. En todo caso, recuerda ASAJA, Castilla y León tiene un amplio territorio que permite instalar estas plantas en lugares en los que se minimicen los impactos, consiguiendo además con ello una mejor aceptación de la población local.


