El pasado mes de diciembre de 2019, los que formamos parte de la Junta Directiva de ASAJA Nacional, decidimos convocar movilizaciones en todo el territorio español ante la penosa situación en que se encuentra el sector agrario. Una decisión a la que posteriormente, en el mes de enero, se sumaron el resto de organizaciones representativas en el ámbito nacional: Coag y Upa. Buscamos la unidad de acción, lo que nos pedís los agricultores y ganaderos.

A la hora de trasladar a los territorios esta propuesta, ASAJA de Castilla y León y ASAJA de Ávila creímos que era conveniente hablar con los líderes tanto regional como provincial de la Unión de Campesinos (Uccl) para que también estuvieran en las protestas que se iban a programar si lo estimaban conveniente. Declinaron la propuesta. Entonces, ASAJA de Ávila decidió que nuestra provincia no debía dejar de convocar movilizaciones porque el resto de organizaciones de la provincia no lo secundaran, y así lo hicimos. ASAJA sacó a la calle a los agricultores y ganaderos de la provincia el viernes 31 de enero en Ávila capital, prendimos la mecha de esta imparable lucha del sector como lo hicieron en el resto de provincias de nuestra región nuestros compañeros. Algo que luego se ha extendido por el resto de territorios de nuestra nación como bien hemos podido ver estos días a través de los medios de comunicación.

Ahora otros, que hace un mes no quisieron salir a la calle, lo hacen. En este caso no es que nos hayamos negado a salir a la calle con ellos, es que simplemente no han contado con ASAJA en Ávila. Nos hemos enterado por la prensa. Cada cual somos de una manera y tenemos una forma de actuar. De todos modos, nos felicitamos de que finalmente ellos también se hayan sumado y movilizado puesto que los problemas son comunes y los padecemos todos.

Precios dignos, mejora real del sistema de seguros agrarios, electricidad, gasóleo, el canon de riego de las Cogotas, la discriminación respecto de otras provincias a la hora de la tramitación de las ayudas de primera instalación, planes de mejora o la expedición de certificados de explotación prioritaria. La problemática con la fauna silvestre, el lobo o las superficies de pastos afectadas por los fuegos. Lo que pedimos es rentabilidad y que dejen de criminalizar al sector. ASAJA seguirá apretando hasta lograr soluciones reales y prácticas. No lo dudéis.

Y ASAJA lo hace con una responsabilidad aún mayor como organización mayoritaria del campo español. Hemos llevado la iniciativa de movilizar al campo, hemos tratado de aglutinar al resto, damos la cara por los agricultores y ganaderos en toda España, y todo ello con el fin de que esta lucha imparable obtenga los resultados deseados: que podamos vivir digna y rentablemente de aquello que nos gusta y sabemos hacer, producir alimentos. No os vamos a defraudar.

Joaquín Antonio Pino, presidente de ASAJA de Ávila.

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