Dice este periódico que Pablo Casado, líder el PP, podría recalar este fin de semana en Matadeón de los Oteros para visitar el pueblo en el que ejerció de médico uno de sus abuelos. Toda la comarca de los Oteros es buen ejemplo de esa España vacía, despoblada y envejecida, que este fin de semana se manifestará en Madrid para hacer valer sus reivindicaciones. Casado verá que Matadeón es un pueblo de aspecto cuidado, con calles y aceras bien arregladas y limpias, con algún lugar público de esparcimiento, con zonas de paseo, con un local de ocio que utilizan los mayores, con una impresionante iglesia bien conservada, con un campo atendido y hoy todavía verde, con una cabaña ganadera importante pero en manos de muy pocos, y hasta llegará al pueblo pon una carretera recién arreglada por la Junta. No encontrará Pablo Casado negocios distintos, salvo una o dos excepciones, a lo que es la agricultura y la ganadería, y por lo tanto verá que las posibilidades de empleo están muy limitadas. No se encontrará niños por las calles, aún siendo fin de semana, y podrá deducir que el pueblo no tiene escuela. Le informarán que el médico y el ATS atienden en un consultorio elegante, pero que no tiene muchos más medios de los que tenía su abuelo hace décadas, y que la frecuencia de las consultas deja mucho que desear. Verá que todavía hay bar, pero por los pelos, porque ha estado largos periodos cerrado, y nada garantiza que el negocio perdure. Si pregunta, los vecinos se quejarán de los malos servicios de trasporte público con Valencia de Don Juan, cabecera de comarca, o con León capital. No creo que lo de Internet esté para tirar cohetes, así que alguien reclamará más megas de acceso. Y si hablamos de las pensiones, le dirán que son de miseria, de unos seiscientos euros, aunque son gente ahorradora y por lo general llegan bien a final de mes, pero se queda a mitad cuando toca ingresar en una residencia de ancianos. Y en las pedanías del municipio, la situación es más grave todavía, y si no lo cree, que se acerque a Fontanil, a Santa María, o a San Pedro.
*Artículo de opinión de José Antonio Turrado publicado en La Nueva Crónica del viernes 29 de marzo de 2019.
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