El tiempo es el que es, pero no todo puede ni debe achacarse a su voluntad. Desde que llevo en el oficio de agricultora, y mucho antes también, aunque eso lo sufría más directamente mi familia y el resto de profesionales del campo, en mi zona llevamos advirtiendo del riesgo que supone el deficiente estado o incluso abandono de ríos, arroyos y cauces. El problema, que es muy general en toda la provincia, no es solamente que la Confederación Hidrográfica del Duero y la del Ebro no asuman sus responsabilidades, sino que, además, dificultan que agricultores y ayuntamientos podamos realizar esas labores de limpieza. Sabemos que, tarde o temprano, surgirán problemas, pero parece que a nadie le preocupa lo suficiente dentro de las administraciones. Después, cuando llegan las inundaciones y las pérdidas, llegan también las lamentaciones. Y así, una y otra vez.
Por eso, desde ASAJA reclamamos medidas claras y eficaces: planes periódicos de limpieza y mantenimiento de cauces, la eliminación de trabas administrativas para que agricultores y entidades locales puedan actuar de forma preventiva, una mejor coordinación entre administraciones y una mayor inversión en infraestructuras hidráulicas. También es fundamental evitar la acumulación de vegetación y sedimentos que agravan el riesgo de desbordamientos. No hay nada en estas peticiones que sea arbitrario o por antojo. A las pruebas hay que remitirse; son clave para evitar futuros daños en todo tipo de infraestructuras y que acaban afectando al sector primario, pero también a un montón de instalaciones de todo ámbito en los municipios. Y del agua pasamos al petróleo, que también tiene tela marinera en este 2026…
En infinidad de medios de comunicación nos podemos ir informado sobre los efectos que va teniendo la guerra en Irán, y a la vez ya os hemos ido contando nuestras acciones reivindicativas desde finales de febrero, cuando empezaron los bombardeos. “Gasoil y fertilizante por las nubes, el campo se hunde”, fue uno de los lemas de la protesta del 10 de marzo, en la que participamos cerca de 2.000 agricultores de todas las provincias de Castilla y León, en el centro de hidrocarburos Exolum de Santovenia de Pisuerga. Una semana después volvimos a tomar la calle, esta vez por el centro de Valladolid, y entregamos una tabla de reivindicaciones dirigidas tanto al Gobierno nacional como a la Junta de Castilla y León.
La tormenta de costes de producción amenaza la viabilidad de nuestra forma de vida. Al cierre de la revista, a finales de marzo, el combustible para tractores y maquinaria había sufrido un incremento del 60% en apenas dos semanas tras el inicio del conflicto, y el precio de los abonos nitrogenados y otros insumos clave se habían disparado hasta un 50% ya a mediados de marzo de 2026. ASAJA, tras analizar las medidas publicadas el 21 de marzo en el BOE, ha considerado que estas medidas aprobadas por el Gobierno para paliar el impacto de la crisis energética en el sector agrario son insuficientes y de carácter meramente coyuntural, en un contexto marcado por el aumento de los costes de producción y la falta de rentabilidad en las explotaciones. También enseguida recordamos que el 60% del monto económico de todos los impuestos que gravan los carburantes es transferido a las comunidades autónomas por lo que pedimos el 23 de marzo ya a la Junta de Castilla y León que respaldara al campo dentro de sus competencias con un nuevo paquete adicional de apoyo al sector.
Desde la organización agraria se advirtió desde el primer momento que estas iniciativas solo podrían tener cierto efecto si la situación internacional se resuelve en el corto plazo. En caso contrario, resultarán claramente limitadas para afrontar la situación estructural que atraviesan agricultores y ganaderos. Justo antes de que la revista fuera a imprenta, Donald Trump había ordenado paralizar durante cinco días los ataques a infraestructuras energéticas iraníes…
No obstante, también hay que destacar la importancia de lo conseguido, gracias a las medidas de presión que hemos ejercido con el apoyo recibido por los socios y simpatizantes para llevarlas a cabo, ayuda que por cierto llega para “todos”.
ANA PASTOR SORIA
PRESIDENTA DE ASAJA SORIA


