El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Jesús Julio Carnero, ha reclamado al ministro Luis Planas “reciprocidad” en los acuerdos comerciales con terceros países de tal manera que la UE incorpore de forma obligatoria en ellos las mismas exigencias medioambientales y sociales que se van a imponer desde Bruselas a los agricultores comunitarios, incluidos los españoles. Esos objetivos se determinarán en el llamado ‘Pacto Verde’ de la Comisión Europea que busca alcanzar la neutralidad de la Unión en sus emisiones de C02 para el año 2050.

“Es muy importante que esto que nos estamos exigiendo a nosotros los europeos se lo exijamos a terceros países de fuera de Europa en aquellos acuerdos comerciales en los que estén incluidos productos agroalimentarios”, señaló Carnero al término del Consejo Consultivo celebrado en la sede del Ministerio en Madrid la semana pasada.

En este sentido, Carnero aseguró, como así puede leerse en el diadevalladolid.com, que la petición de Castilla y León es que los acuerdos comerciales agroalimentarios con países que no pertenecen a la UE “contengan también todas las cláusulas todos los objetivos y todas las reglas” que se implementen a nuestros agricultores, ganaderos e industria agroalimentaria “desde el punto de vista del Pacto Verde”. De lo contrario, añadió, “estaremos perjudicando” a nuestro sector.

No obstante, el consejero dejó claro al ministro que la nueva PAC está totalmente alineada con dicho Pacto Verde, que vincula todas las políticas europeas a la consecución del objetivo de una UE climáticamente neutral para 2050. Tanta es la importancia del asunto que, según recordó, el 40 por ciento de la financiación de la nueva PAC va a contribuir a objetivos medioambientales.

Así, expresó “de una manera rotunda” su convencimiento de que el trabajo de los agricultores y ganaderos es “positivo” para el medio ambiente ya que sus actividades “son comprometidas y sostenibles”. A su juicio, si desapareciera la agricultura en las áreas rurales se produciría una degradación importantísima, una desertificación de la superficie, con efectos medioambientales difícilmente corregibles.

Compartir