La OPA destaca el grave escenario que sufre el sector ovino-caprino provincial y considera vital encontrar mercado y ofrecer apoyo a estas producciones

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores de Soria (ASAJA) corrobora que se están produciendo situaciones dramáticas en las producciones ganaderas de la provincia y así lo está transmitiendo a las autoridades correspondientes para que tomen medidas urgentes. Los ganaderos han trasladado a la OPA la imposibilidad de dar salida a animales hacia mataderos por el cierre de ciertos mercados por la crisis del coronavirus.

El canal más fuerte de venta de muchos de estos productos es la hostelería y restauración durante todo el año. Pero esta salida de la producción queda cerrada por el Estado de Alarma. Por eso, ASAJA ya pidió la semana pasada a la Consejería de Agricultura, Ganadería y Medio Rural que intercediese a favor de los subsectores y producciones agroganaderas, y ya se está viendo en estos días posteriores que los primeros damnificados son productos muy ligados a la restauración, como es el lechazo. Y es que en el sector ganadero de ovino de carne se detecta un hundimiento de la demanda por parte de los intermediarios, que no quieren cerrar operaciones al estar paralizado su canal principal de venta, la hostelería, y también por la imposibilidad de que haya celebraciones familiares o de otro tipo, para respetar las medidas de cuarentena.

Ante esta situación dramática para muchos profesionales de la ganadería, ASAJA Soria aprovecha, como lo ha hecho siempre pero en estas circunstancias con mucha más insistencia, para animar a toda la sociedad a que consuma especialmente cordero, cabrito y ternera de alta calidad; esos productos tan sabrosos y que poseen una calidad y unos valores alimentarios y hasta sociales indiscutibles, y que tenían como destino principal la restauración antes de que se decretase el Estado de Alarma. Hoy por hoy, como lo están siempre, esos productos se encuentran en los lineales de los supermercados a unos precios muy competitivos y con una calidad indiscutible en todos los sentidos.

Uno de los objetivos que puede ser clave para el futuro del sector, en opinión de ASAJA Soria, es que se pueda dar salida a la oferta actual de lechazo, porque por motivos climáticos la paridera de las ovejas se concentra fuertemente en estas semanas. La sociedad ha de entender que, para los ganaderos, no vender a su tiempo los lechazos supone un coste inasumible de alimentación, y además cuanto más grandes son se pagan peor en el mercado. Hay que recordar la importancia económica y también social del sector ganadero de ovino, con explotaciones muy repartidas por todo el territorio, que sobreviven con márgenes muy ajustados y para las que resulta imposible afrontar las enormes pérdidas que ya se están empezando a producir. El lechazo lleva meses, ya años, a unos precios bajos, y es justo por estas fechas, en torno a la Semana Santa, cuando tradicionalmente las cotizaciones suben un poco, algo que este año impide la actual crisis sanitaria y económica.

Además, ya se han transmitido también al Gobierno central varias propuestas para mitigar esta preocupante situación. Entre las más destacadas, y que se siguen ampliando y mejorando, están que para que la cadena siga funcionando con cierta normalidad abrir un almacenamiento privado de lechazos, cabritos, ternera… Se podría almacenar hasta que pase la situación y pueda ejecutarse su comercialización, tanto interna como en el resto de la Unión Europea y terceros países. Otra alternativa podría ser que el Ejército compre estos productos para alimentación de las tropas. Y una tercera, las compras para comedores colectivos, hospitales, etc.

Según constata ASAJA, la situación que padece el sector ovino-caprino es muy parecida a la de aquellas granjas dedicadas al cochinillo para restauración, con un severo problema por su especialización, el corto plazo de tiempo de maniobra que permite la producción y la imposibilidad de previsión.

ASAJA denuncia que también se ha empezado a notar cierto estrés en el mercado ordinario de los terneros pasteros. La organización, más allá de que se pudiera constatar un problema de mercado en la carne de vacuno, advierte a los compradores sobre la necesidad de cumplir con la nueva normativa de la cadena alimentaria y asegura que estará muy atenta para denunciar aquellas prácticas que considere tendentes a aprovecharse de la situación actual en contra del ganadero. ASAJA recuerda que vivimos tiempos en los que es preciso que todos arrimemos el hombro para salvar esta crisis.

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