La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha escuchado y atendido la petición formulada por ASAJA al introducir en 2026 determinadas flexibilidades en el programa agroambiental de cultivos agroindustriales sostenibles –conocido como el de la remolacha–, permitiendo que los productores cobren la ayuda agroambiental, de unos 500 euros por hectárea, por todas las hectáreas sembradas y declaradas sin necesidad de ajustarse a las que figuran en el contrato plurianual suscrito años anteriores.

La Organización Profesional Agraria reclamaba este cambio para que la decisión de cada agricultor de sembrar más o menos remolacha, se adopte por razones agronómicas y de rentabilidad económica, y no por lo establecido en un contrato agroambiental, firmado en 2023, cuando la situación era muy distinta a la actual.

Si bien el incremento de superficie se admite per se (sin necesidad de notificar nada), la reducción debe justificarse documentalmente, bien por persistir las circunstancias desfavorables de la campaña pasada o por las circunstancias climáticas que impidan la siembra en la parcela.

Por otra parte y con el mismo fin, ASAJA pide a la Consejería de Agricultura y Ganadería que propicie una mediación en los contratos entre AB Azucarera y los remolacheros, evitando cláusulas abusivas como en campañas anteriores y remuneraciones que supongan una venta a pérdidas. Aunque la OPA no prevé una pérdida de superficie en este año 2026 en ninguna de las zonas productoras de la región (se sembrarían unas 19.000 hectáreas de remolacha), Azucarera ha empeorado las ofertas de contratación a agricultores y zonas que, por su reestructuración empresarial, parecen no interesarle, medida que podría contribuir a que se redujeran las hectáreas de cultivo.

ASAJA defiende el cultivo de la remolacha como un pilar importante de la economía agraria en amplias zonas, y lo defiende también por el papel que juega en la diversificación de cultivos que exige la PAC. La defensa tiene que ir acompañada de una buena gestión de las ayudas públicas al cultivo, de unos precios remunerados, y de prácticas agronómicas que permitan mejorar las producciones en calidad y en cantidad.

Cuando acudas a las oficinas de ASAJA a completar la solicitud PAC consulta a nuestros técnicos, que te informarán de todos los detalles.