Donaciano Dujo

«Los agricultores siempre se están quejando», quién no habrá oído esa frase. Pero las reivindicaciones de las organizaciones agrarias no son por capricho o casualidad. Son el termómetro del malestar que existe en el campo: responden única y exclusivamente a las necesidades de los agricultores y ganaderos, y tienen por objetivo defender los intereses económicos y sociales del sector. En los últimos años el calendario de actos de protesta ha sido fuerte. Unas protestas son generales y otras específicas de sectores en concreto. ASAJA ha estado presente tanto en convocatorias provinciales como regionales, en movilizaciones nacionales y hasta europeas.

Marcha blanca 05. Villanubla - ValladolidCuando digo reivindicaciones de carácter general, casi siempre de fondo está la PAC, los acuerdos comerciales con países terceros y la excesiva burocracia. Temas vitales cuya competencia corresponde principalmente a Europa, pero también al Estado español y subsidiariamente a la comunidad autónoma. Las protestas de sectores productivos casi siempre se circunscriben más al ámbito provincial o regional, dado que el modelo de agricultura y ganadería no coincide en toda España. Hay temas que se repiten, pero otros cambian: por ejemplo, hace años el sector remolachero ocupaba buena parte de nuestras reivindicaciones, y hoy su pujanza se ha debilitado, también en las demandas de los profesionales.

Los sectores con más presencia en nuestras protestas son los esenciales en Castilla y León: cereales y ganadería de leche y carne. También hay otros con gran penetración en nuestro territorio, como son viñedo, patatas, frutales, apicultura… La ganadería, a los vaivenes económicos, suma un gran esfuerzo y trabajo, especialmente en el caso de la leche. Prueba de ello es el descenso de explotaciones en el conjunto de España, y sobre todo en Castilla y León y la cornisa cantábrica, antes plagada de granjas.

A pesar de ser España deficitario en producción de leche con respecto al consumo, raramente se ha recompensado a nuestros ganaderos con un precio digno y justo. Las industrias siempre les han apretado las tuercas, metiendo excedentes de otros países. El precio de la leche ha sido una de nuestras reivindicaciones históricas, con un momento muy intenso a principios de los 2000, cuando recorrimos España con la ‘marcha blanca’. En la leche, siempre existe tensión y una amenaza velada de bajadas cuando hay que renovar los contratos: solo recordar lo ocurrido este mismo año. Desde ASAJA presionamos siempre, aunque es complicado organizar grandes movilizaciones, en especial de ganaderos, que son menos que en el pasado y están muy dispersos. Y lo mismo que con el vacuno ocurre con el ovino de leche: raro es que pasen muchos meses sin movilizarnos frente a alguna industria.

En los últimos tres años, es el cereal el que más protestas ha concentrado. El resto de sectores no están bien, pero hoy la ruina de la agricultura de secano es insoportable, aquí y en toda Europa. No sabemos si podemos esperar a estas alturas que los dirigentes del mundo no nos lleven al desastre, y acaben estas guerras que traen muertes sin sentido, y también monumentales pérdidas económicas, con el gasóleo y el fertilizante utilizados como un arma más. Lo que sí sabemos es que ASAJA estará en la calle defendiendo a los agricultores y ganaderos y, con ellos, la alimentación de todos. Y ya hay calendario para las próximas protestas, os animamos a secundarlas.