Valora positivamente los últimos movimientos con el sector primario, pero pide que refuerce aún más su compromiso con los agricultores y ganaderos españoles.

Esta mañana el presidente de ASAJA de Castilla y León, Donaciano Dujo, acompañado por un grupo de agricultores y ganaderos miembros de la principal organización agraria de la Comunidad Autónoma, ha visitado el bloque logístico que Mercadona tiene en Villadangos del Páramo (León), respondiendo a una invitación de la empresa de capital español más relevante en el sector de la distribución alimentaria.

La comitiva de ASAJA recorrió las instalaciones Mercadona, inauguradas en 2011 y a través de las cuales se abastecen a180 tiendas ubicadas en Castilla y León, Galicia, Asturias y Cantabria, atendiendo a las explicaciones de los responsables de la compañía.

ASAJA valoró positivamente la reciente decisión de la empresa de identificar la procedencia española de la leche que comercializa bajo su marca de distribución “Hacendado”. En este sentido, Donaciano Dujo pidió que amplíe esta identificación del origen al resto de alimentos que comercializa “porque Mercadona tiene fuerza y capacidad para apoyar mucho más a los productores españoles, algo que seguro que además van a saber valorar sus clientes, porque se garantiza así calidad, seguridad alimentaria, producción sostenible con el medio ambiente y compromiso con la sociedad, que es la que a la postre sustenta su cuenta de resultados”. Productos clave para la agricultura y ganadería de Castilla y León que deberían recibir este trato especial y esta identificación preferente sería, para ASAJA, además de la leche y sus derivados, la carne y sus diferentes elaboraciones, como los ibéricos, los vinos y las patatas, entre otros alimentos de primera calidad que se producen en nuestra tierra.

Además, el presidente de ASAJA de Castilla y León subrayó la importancia de que “Mercadona, bien directamente o bien a través de sus interproveedores, tenga siempre presente el equilibrio de la cadena de valor, para que los márgenes de beneficios sean sostenibles y no obligan a los agricultores y ganaderos, como en muchos casos ocurre, a vender a pérdidas”.

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