Los dirigentes de COPA-COGECA se reunieron estos días en Bruselas, en un momento crítico y sin precedentes para la agricultura europea. En toda Europa, los agricultores y las cooperativas se ven obligados a tomar decisiones imposibles a medida que los costes del combustible, los fertilizantes, los envases, los piensos y la logística siguen aumentando. Muchos están reduciendo ahora la superficie cultivada, cambiando de cultivos o abandonando por completo la siembra, simplemente porque la producción se está volviendo económicamente inviable.
La perturbación de la capacidad de producción actual tendrá consecuencias a largo plazo y, en última instancia, afectará a los consumidores europeos si no se adoptan medidas rápidas y decisivas a nivel de la UE. La sensación compartida entre todos los líderes del sector agrícola es que la Comisión está tardando mucho en comprender lo que está sucediendo y, hasta ahora, no ha presentado ninguna medida concreta.
Con dos conflictos importantes que afectan a los países vecinos de Europa (Irán y Ucrania), la UE necesita urgentemente una respuesta firme y coordinada, a la escala de la desplegada durante la COVID-19 y tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Esta respuesta debe salvaguardar la producción alimentaria, garantizar la seguridad energética y preservar la integridad del mercado único.
En este sentido, el proyecto de Marco Temporal de Crisis Energética y el plan «AccelerateEU», publicados esta semana, deben traducirse urgentemente en medidas concretas para apoyar a los sectores más afectados y potenciar el suministro energético, con el papel clave de la agricultura.
En el contexto geopolítico actual, debilitar la PAC no solo debilitaría la agricultura, sino que también socavaría la autonomía estratégica de Europa. La PAC debe seguir siendo una política verdaderamente común, con un presupuesto específico, delimitado y protegido. Debe mantenerse al menos en los niveles actuales e indexarse a la inflación durante el período 2021-2027.
En las próximas semanas, COPA-COGECA presionará por todos los cauces en dos cuestiones clave. Los responsables políticos europeos no pueden permanecer pasivos cuando la UE dispone de las herramientas para actuar y proporcionar el alivio que tanto necesita su sector de producción alimentaria.
Fuente: Copa y Cogeca / ASAJA nacional


