Tras el nombramiento del nuevo equipo de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, las organizaciones profesionales agrarias ASAJA, UCCL y la Alianza UPA-COAG reclamamos al nuevo consejero, Joaquín Antonio Pino, la puesta en marcha inmediata de una línea extraordinaria de ayudas autonómicas que complemente las anunciadas por el Ministerio de Agricultura para el sector cerealista, línea que debe ser dotada con una financiación al menos igual a la dispuesta por el Gobierno central para nuestra Comunidad Autónoma.
La campaña 2025/2026 vuelve a situar a miles de explotaciones de Castilla y León en una situación insostenible. Los precios que perciben los agricultores han caído hasta niveles que, en numerosos casos, ni siquiera permiten cubrir los costes de producción. Y a este punto hay que sumar la cosecha que estos días se está recolectando, con rendimientos muy irregulares y muchos casos un 50 por ciento por debajo de lo esperado. En otras palabras, los cerealistas vuelven a producir a pérdidas.
Esta realidad resulta especialmente grave en Castilla y León, la principal comunidad productora de cereales de España, donde miles de explotaciones familiares dependen de este cultivo como principal fuente de ingresos. Mientras las cotizaciones del cereal continúan desplomándose, los costes de fertilizantes, carburantes, semillas, maquinaria, seguros, financiación y otros insumos siguen muy por encima de los niveles previos a la crisis, lo que continúa lastrando gravemente la rentabilidad de las explotaciones.
Las organizaciones agrarias valoran el anuncio realizado por el Ministerio de Agricultura de ampliar las ayudas aprobadas hace unos meses, pero consideran que este apoyo estatal resulta claramente insuficiente para compensar las pérdidas que está soportando el sector en la comunidad autónoma con mayor superficie cerealista del país.
El Gobierno de Castilla y León, como principal comunidad productora de cereal de España, no puede ponerse de perfil ni dar una respuesta insuficiente ante la grave crisis que atraviesa su sector cerealista. La dimensión del problema exige un compromiso firme por parte de la Consejería y una respuesta acorde con el peso estratégico que el cereal tiene para la agricultura, la economía y el medio rural de la Comunidad.
Las organizaciones consideramos que el nuevo Consejero tiene la oportunidad de demostrar, desde el inicio de su mandato, un compromiso real con los agricultores de Castilla y León. No basta con reconocer la importancia estratégica del cereal; es imprescindible adoptar medidas económicas urgentes que permitan garantizar la viabilidad de las explotaciones.
La Consejería no puede permanecer al margen mientras miles de agricultores producen por debajo de costes. No actuar ahora supondría acelerar el abandono de explotaciones, destruir actividad económica en el medio rural y poner en riesgo un sector estratégico para Castilla y León. Si no se produce una respuesta inmediata por parte de la Junta, las organizaciones profesionales agrarias continuaremos con el calendario de movilizaciones, porque los agricultores no pueden seguir asumiendo en solitario unas pérdidas que comprometen la viabilidad de sus explotaciones.


