A ASAJA le gustaría que hubiera existido un apoyo unánime de todo el sector productor, porque se hubiera dado una positiva imagen de unidad que fortalecería el posicionamiento de los ganaderos. En todo caso, al estar ASAJA y las cooperativas, a nivel Castilla y León está representado la inmensa mayoría del sector productor de leche.

Ante la firma en el día de hoy del “Acuerdo para la estabilidad y sostenibilidad de la cadena de valor del sector de vacuno de leche”, la organización agraria ASAJA de Castilla y León hace la siguiente valoración:

·        El acuerdo es fruto de dos meses de negociación entre las partes, con la mediación del MAGRAMA; a la fecha actual se ha demostrado que son imposibles nuevos avances, y además la crisis que vive el sector no admite más demoras, por lo que, en consecuencia, es el momento de posicionarse. La opinión de las distintas organizaciones territoriales de ASAJA, incluida Castilla y León, ha sido favorable a la firma.

·        ASAJA de Castilla y León no ha entrado a valorar la oportunidad de la firma desde los intereses de la organización agraria, pues entiende que han de primar siempre los intereses de los ganaderos. La firma de este tipo de acuerdos tiene siempre un alto coste sindical, sobre todo cuando no se firma por la totalidad de las asociaciones. ASAJA tampoco se ha visto influenciada por el color político del ministerio de Agricultura, impulsor y garante del mismo, ni por el hecho de encontrarnos en un momento político de final de legislatura.

·        ASAJA de Castilla y León considera que los movimientos positivos que se ven en el sector, entre otros la firma de este acuerdo, tienen mucho que ver con las medidas de presión que se han llevado a cabo, en particular la ‘Marcha Blanca’, de la que ASAJA fue impulsora y pieza clave durante los doce días de etapas de marcha, que terminaron con una gran manifestación a las puertas del ministerio, y que forzaron una entrevista con la titular de la cartera, Isabel García Tejerina.

·        El acuerdo firmado en el día de hoy, se diferencia de anteriores firmados con la mediación de otros gobiernos en lo siguiente: es más claro y concreto en los objetivos, lo firman a título personal las empresas lácteas y distribución en vez de las patronales, figura con claridad el papel de garante del Magrama, y se marcan mecanismos de seguimiento y evaluación del mismo.

·        Para organizaciones como ASAJA que hemos defendido un acuerdo como el llevado a cabo en Francia, hay que decir que el español no desmerece en nada respecto al del país vecino. En ninguno de ambos figura el precio de compra de la leche en origen, pero en ambos ha quedado claro que la referencia de los costes de producción son 34 céntimos de euro el litro, y que por lo tanto por debajo de dicha cifra no debería de haber operaciones de compraventa.

·        A ASAJA le gustaría que hubiera existido un apoyo unánime de todo el sector productor, porque se hubiera dado una positiva imagen de unidad que fortalecería el posicionamiento de los ganaderos. En todo caso, al estar ASAJA y las cooperativas, a nivel Castilla y León está representado la inmensa mayoría del sector productor de leche.

·        Dentro de los firmantes, a las organizaciones agrarias son a las que no se le exige nada concreto a corto plazo. El papel de las organizaciones agrarias será velar para que se cumpla, exigiendo responsabilidades en caso contrario, a las empresas lácteas, a las empresas de distribución, y al ministerio de Agricultura.

·        Por último, y aunque ASAJA de Castilla y León no ha priorizado sus reivindicaciones en el aspecto de las ayudas, la organización está a la espera de la propuesta del Magrama para el reparto del paquete de ayudas prometidas con fondos propios y del reparto de los 25,5 millones de euros aprobados para España por la Comisión Europea. La organización agraria espera un reparto equitativo que no perjudique los intereses de Castilla y León.

 

       Valladolid, 23 de septiembre de 2015