Ávila, 3 de marzo de 2026
ASAJA Ávila traslada a través de este comunicado a todas las formaciones políticas su listado de medidas urgentes para garantizar la viabilidad del sector agrario y ganadero, y advierte de que el campo no necesita promesas, sino compromisos firmes y hechos concretos.
Ante la proximidad de las próximas elecciones autonómicas, ASAJA Ávila quiere dejar claro que está segura de que, una vez más, el campo será objeto de declaraciones, promesas y titulares por parte de todos los partidos políticos. Sin embargo, los agricultores y ganaderos de la provincia no necesitan buenas palabras ni compromisos vacíos, sino medidas reales, urgentes y eficaces que permitan garantizar su futuro.
Por ello, ASAJA Ávila quiere trasladar públicamente a través de este comunicado, a todas las formaciones políticas sin excepción, una serie de reivindicaciones fundamentales, con exigencias que no responden a intereses ideológicos ni partidistas, sino a la necesidad de asegurar la supervivencia de un sector estratégico que sostiene el medio rural, la economía y la producción de alimentos.
El sector agrario y ganadero de Ávila es estratégico desde el punto de vista económico, social, territorial y ambiental, pero se encuentra sometido a una presión creciente que amenaza su continuidad: pérdida de rentabilidad, incremento descontrolado de costes, inseguridad jurídica, exceso de burocracia, conflictos con la fauna salvaje, incendios forestales recurrentes y falta de relevo generacional.
Este documento no pretende ser un catálogo ideológico, sino una hoja de ruta realista y técnica, orientada a garantizar explotaciones viables, profesionales y competitivas.
1. Unificación en una misma cartera de Agricultura, Ganadería y Medioambiente
Solicitamos que las competencias de Agricultura, Ganadería y Medioambiente estén integradas en una única consejería. La separación actual genera contradicciones, más burocracia y conflictos innecesarios. El sector agrario es gestor del territorio y parte de la solución ambiental, no el problema. Una única cartera permitiría coherencia normativa, agilidad administrativa y equilibrio real entre producción y conservación.
2. Rentabilidad y precios justos: sin rentabilidad no hay campo
Hay que garantizar que ninguna política agraria se diseñe al margen de los costes reales de producción y reforzar la aplicación efectiva de la Ley de la Cadena Alimentaria. La ley debe aplicarse de forma real y efectiva, con controles y sanciones. Igualmente hay que defender precios justos y contratos equilibrados para agricultores y ganaderos, con especial atención al cereal, forrajes y producciones ligadas al territorio.
3. Política Agraria Común: simplificación, estabilidad y defensa del agricultor profesional
Defensa firme del presupuesto de la PAC, evitando recortes y renacionalizaciones que perjudiquen a Castilla y León, con una simplificación real que conlleve menos burocracia, controles redundantes, menos penalizaciones automáticas y más confianza en el agricultor profesional. Eliminación el cuaderno digital obligatorio tal como está planteado y flexibilizar las exigencias que están ahogando al sector con una adaptación de los eco-regímenes y requisitos ambientales a la realidad productiva de zonas de montaña, dehesas y secanos frágiles como los de Ávila.
4. Igualdad de condiciones frente a las importaciones y rechazo al acuerdo con MERCOSUR
No es aceptable permitir la entrada de productos procedentes de terceros países que no cumplen las mismas normas que se imponen a nuestros agricultores y ganaderos. Exigimos reciprocidad en los mismos. Los acuerdos comerciales como el de MERCOSUR suponen una amenaza directa y una competencia desleal inasumible, por lo que exigimos su paralización inmediata.
5. Apoyo urgente al sector cerealista
El cereal es el principal cultivo de la provincia y su situación es crítica. ASAJA Ávila exige la puesta en marcha de ayudas directas extraordinarias ante las graves pérdidas que sufre el sector. Asimismo, es imprescindible mejorar las coberturas y el acceso a los seguros agrarios como herramienta fundamental de estabilidad de rentas.
6. Control de plagas y materias activas
Exigimos una política fitosanitaria basada en criterios científicos y técnicos, no en decisiones precipitadas que eliminan materias activas sin alternativas eficaces. La retirada constante de productos fitosanitarios está dejando a nuestros agricultores en clara desventaja competitiva frente a terceros países que sí pueden utilizarlos y cuyos productos posteriormente se importan al mercado europeo. Sin herramientas eficaces contra plagas y enfermedades vegetales, se pone en riesgo la viabilidad de cultivos estratégicos, aumentan los costes y disminuye la producción.
7. Ganadería y sanidad animal: rigor técnico y seguridad jurídica
Políticas sanitarias basadas en criterios científicos, con protocolos realistas y viables para las explotaciones, en las que se actúe en la fauna salvaje como reservorio y transmisor de enfermedades. Evitar la criminalización del ganadero ante crisis sanitarias. Apoyo económico ante restricciones sanitarias obligatorias que supongan pérdidas productivas.
8. Revisión de las políticas forestales y medioambientales
No se puede exigir más al campo mientras se compromete su rentabilidad y su continuidad. Es necesario derogar el Pacto Verde Europeo y salir de la Agenda 2030, que conllevan el fanatismo eco climático. Se debe reconocer el papel clave de agricultores y ganaderos como gestores del territorio y primera barrera frente a los incendios. Reconocer y apoyar la ganadería extensiva como actor esencial en las políticas activas de prevención y limpieza de montes. Compensaciones ágiles y suficientes para explotaciones afectadas por incendios, sin trámites interminables, y eliminación de acotamientos absurdos de terrenos que impidan el cobro de las ayudas de la PAC.
9. Control de la fauna salvaje
La expansión del lobo está poniendo en riesgo la viabilidad de la ganadería extensiva. Es imprescindible permitir su control poblacional mediante medidas eficaces, incluida la gestión cinegética; con sistemas de indemnización rápidos, justos y completos, que cubran el precio real del de mercado del animal muerto y los daños indirectos, el estrés del ganado y la pérdida productiva. Igualmente, se necesitan medidas eficaces para combatir los daños ocasionados por animales como los jabalíes o las plagas de conejos.
10. Política hídrica eficaz e inversiones en infraestructuras
La gestión del agua es estratégica. ASAJA Ávila denuncia la falta de inversiones y las políticas restrictivas que están lastrando el desarrollo agrario. Es imprescindible mantener, modernizar y ampliar las infraestructuras hidráulicas, así como garantizar el acceso al agua para el regadío en los sondeos y en los de aguas superficiales, con contratos y tarifas eléctricas adaptadas a las necesidades de los regantes. Además, es necesario la inversión real en mejora de infraestructuras rurales, caminos agrícolas y acceso a explotaciones.
11. Apoyo real al relevo generacional
Sin jóvenes no hay futuro. Es necesario facilitar la incorporación con ayudas eficaces, financiación accesible, incentivos fiscales y menos trabas burocráticas. Con programas de incorporación sencillos y adaptados a la baja rentabilidad inicial. Además, es necesario facilitar el acceso a la tierra, al crédito y a la vivienda en el medio rural.
12. Refuerzo del sistema de seguros agrarios
El incremento de fenómenos climáticos extremos hace imprescindible mejorar las coberturas y modernizar el apoyo público a los seguros agrarios adaptando las coberturas a la realidad climática actual: sequías prolongadas, heladas tardías, incendios y ataques de fauna.
13. Fiscalidad adaptada a la realidad del sector
El campo no puede soportar una presión fiscal ajena a su realidad. Es necesario revisar el sistema de módulos, aplicar reducciones fiscales y establecer medidas que tengan en cuenta la volatilidad de los costes y los precios.
14. Seguridad en el medio rural
Los robos en explotaciones agrícolas y ganaderas son cada vez más frecuentes. Es necesario reforzar la vigilancia y las plantillas de la Guardia Civil, así como su dotación de medios, para garantizar la seguridad de quienes viven y trabajan en el medio rural.


