Una explotación ganadera de La Aldehuela ha sufrido un ataque de lobo en la noche del domingo al lunes.

Una explotación ganadera de La Aldehuela ha sufrido un ataque de lobo en la noche del domingo al lunes. Los cánidos han acabado con la vida de una ternera de tan solo tres días, a la que han devorado parcialmente las nalgas, la paletilla y una oreja. Los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León han certificado que se trata de un ataque de lobo. La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila reitera que es necesario efectuar de forma inmediata un nuevo control poblacional en la comarca de Barco-Piedrahíta-Gredos.

 

El ganadero afectado ha sufrido ya varios ataques en su explotación de ganado vacuno en extensivo desde el otoño, y la zona ha visto incrementada la presión de los lobos en los últimos meses. Ante el incremento de ataques al ganado y la situación de la ganadería de vacuno, el ganadero ha lamentado que la consecuencia directa será la desaparición de la actividad ganadera de los pueblos y con ello la pérdida de empleos y riqueza y la mayor despoblación de los núcleos rurales.

           

ASAJA exige de nuevo al Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA) y a la Junta de Castilla y León soluciones definitivas a los ataques de lobo, que pasan por la intensificación del control de la población de estos animales salvajes en la provincia, con nuevas autorizaciones para la comarca de Barco-Piedrahíta-Gredos, y también la actualización de los baremos de las indemnizaciones que cobran los ganaderos.

 

Desde ASAJA se recomienda a los ganaderos que deben dar parte de estos ataques a los agentes medioambientales de la Junta de Castilla y León de forma inmediata, antes de que transcurran 48 horas, incluyendo fines de semana y festivos. La Junta de Castilla y León aconseja que los animales no se trasladen del lugar donde fueron encontrados y que se tapen con plásticos para evitar la acción de otros depredadores o carroñeros, a la espera de la llegada de los agentes que puedan certificar el ataque de lobo.